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Pero, partiendo de una equidad en la capacidad económica, y la tranquilidad que queramos para nuestro vehículo, nuestra decisión debe pasar por saber si queremos contratar un seguro que nos cubra lo básico (conocido habitualmente como ‘Terceros’) o bien queremos las máximas coberturas para nuestro automóvil (‘Todo Riesgo’). A medio camino se encontrarían los seguros a Terceros ampliados y los Todo Riesgo con franquicia.
Principalmente, nuestra decisión puede estar determinada por la antigüedad del vehículo. Así, un automóvil con más de 8 años debería hacernos plantear, en general, unas coberturas a terceros en lugar de un todo riesgo, ya que su valor de mercado se habrá reducido considerablemente, hasta el punto de que se puede dar el caso de que paguemos más de prima anual que el valor de mercado del vehículo, especialmente cuando éste pase de 10 años.
Principales coberturas
Al margen de nuestra elección, debemos saber qué coberturas más comunes podemos contratar para nuestro automóvil, y conocerlas para decantarnos por unas u otras. Las principales son:
Responsabilidad Civil (RC). La RC Obligatoria y Voluntaria forman parte de las coberturas básicas que ofrecen las compañías aseguradoras, lo que popularmente se denomina ‘”terceros’. Cubren, tanto lo obligatorio, como el exceso de responsabilidad que tengamos, como conductores o propietarios del vehículo con el que se causen daños personales o materiales a terceras personas.
Lunas. Es el primer paso para dar valor añadido a nuestra póliza a “Terceros”. Suele ser muy interesante contratarla, ya que su coste anual es bajo frente al coste de reparar un cristal del vehículo. Especialmente recomendada para vehículos que hagan muchos kilómetros en carreteras.
Incendio. Cubre el incendio del vehículo por cualquier causa. En esta cobertura, como en la de robo, resulta importante saber el tipo de “valor” del vehículo que nos ofrece nuestra póliza, ya sea ‘venal’ (valor actual de venta de nuestro coche), ‘de mercado’ (valor de compra actual de nuestro automóvil, ligeramente superior al anterior, pues incluye margen de beneficio del vendedor, matriculación, etc), o ‘de nuevo’ (valor de un vehículo nuevo de similares características).
Robo. La cobertura más amplia del ‘Terceros’ de hoy en día. Cubre tanto el robo completo del vehículo, como los daños al mismo por intento de robo. Como en el caso anterior, es importante saber si se trata de valor venal, de mercado o de nuevo en el momento del siniestro.
Daños propios. Se trata de la principal cobertura del “Todo Riesgo”. Puede ir con franquicia o sin ella. En cualquier caso, es importante destacar que, si lleva franquicia, se aplicará por siniestro, y no por cada daño que tenga el coche (es decir, si en un mismo siniestro el coche tiene varios golpes, se aplicará una única franquicia, no una por cada golpe)
Asistencia en Viaje. La conocida “grúa” (y ‘algo’ más), resulta hoy en día esencial en toda póliza que se precie. Las diferencias entre compañías estriban en el alcance de la cobertura: desde nuestro domicilio o a partir de determinados kilómetros de distancia; en España y/o en el extranjero, etc.
Hay otras coberturas que podemos encontrar en nuestras pólizas como son la defensa de multas; retirada de carnet; defensa jurídica; seguro del conductor, etc.
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