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MAPFRE lanza la póliza “Guay-car” (Y-car) para jóvenes conductores
Se trata de la primera modalidad de pago por uso en España Los jóvenes, en función de su comportamiento al volante, pueden conseguir tarjetas-combustible por valor de hasta 600 euros Constante, laboral y “búho”, perfiles de jóvenes conductores
MAPFRE ha lanzado la póliza GUAY-CAR (Y-CAR), la primera modalidad del pago por uso que se pone en marcha en España y que está pensada especialmente para jóvenes conductores de entre 18 y 30 años. Para desarrollar este nuevo producto, MAPFRE ha encargado al Instituto de Seguridad Vial de FUNDACIÓN MAPFRE un estudio sobre el comportamiento de más de 10.000 jóvenes conductores, que llevan en su vehículo un dispositivo instalado por la compañía, que ha permitido -sin ningún coste para el asegurado- verificar diferentes perfiles de riesgo entre los jóvenes, derivados de las distintas formas de conducir y su actitud al volante. Estos jóvenes han realizado más de 127 millones de kilómetros durante los 12 primeros meses del estudio, cuyas principales conclusiones reflejan diferencias no sólo por sexo y por edades sino también por hábitos de conducta.
Con Y-CAR, los jóvenes que mejor comportamiento demuestren al volante pueden conseguir tarjetas-combustible por valor de hasta 600 euros, que se entregarán en el momento de la renovación del seguro. Además, sólo por contratar este producto, MAPFRE aplicará automáticamente un descuento del 10 por ciento en el Seguro de Automóvil. Adicionalmente, y en función del historial de siniestralidad, los jóvenes podrán obtener una bonificación del 65 por ciento.
De este modo, los jóvenes pagarán su seguro en función de su forma de conducir y responsabilidad al volante, no por el hecho de ser jóvenes, e incluso pueden llegar a abonar menos que un conductor experto.
El terminal telemático instalado en el vehículo, además de generar información sobre los hábitos de conducción de los jóvenes, ofrece otras ventajas, ya que en caso de impacto, MAPFRE recibe una señal de alarma, que activará automáticamente el servicio de emergencia necesario, coordinado a través de los centros 112 de España, y localizará el lugar exacto del accidente. Además, en caso de robo del vehículo se puede activar el servicio de localización, a petición del asegurado. La Agencia Española de Normalización (AENOR) garantiza la privacidad de la localización exacta del vehículo, así como todos los aspectos relacionados con el tratamiento de la información, lo que supone un plus añadido de garantía.
Esta información es confidencial y MAPFRE dispondrá sólo de los datos globales del conductor –kilómetros recorridos, tipos de vía, franjas de horarios de conducción, velocidades medias- pero en ningún caso podrá acceder a información concreta –como lugar específico en el que el conductor ha estado a una hora determinada-. Fuente Mapfre
Un 'gran hermano' en el salpicadero
Una caja negra bajo el salpicadero y un contrato que autorice a vigilar durante 24 horas, todos los días del año, el uso que se hace del coche: velocidad, distancias, horarios, kilometraje acumulado... En estas condiciones, Mapfre ofrecerá a los conductores de hasta 30 años -el grupo de edad peor tratado por los seguros del automóvil- las mayores rebajas en las pólizas.
Las dimensiones del pequeño gran hermano son 16 centímetros de largo por 9,5 de ancho y casi cuatro de alto. Se instala oculto bajo el salpicadero del vehículo, conectado a la batería. Según la compañía, no presenta ningún problema de incompatibilidad con el automóvil y está homologado para cualquier modelo. «Es como un teléfono móvil y un receptor GPS, similar a los que cualquiera puede llevar en el coche», dicen en la empresa.
La oferta ha sido cuidadosamente elaborada -tras una inversión de 10 millones de euros- y el objetivo es captar hasta 30.000 nuevos clientes. A modo de prueba, la compañía instaló el año pasado sus cajas negras en los coches de 10.000 conductores jóvenes, y 12 meses y 127 millones de kilómetros después ha cruzado datos y hecho cuentas para quedarse con los mejores automovilistas del grupo de edad con mayor riesgo, dejando el resto a la competencia.
«Hay que destruir el mito de que todos los jóvenes son malos conductores. Con esta póliza, los que mejor conduzcan probablemente van a pagar menos que sus padres», aseguró el presidente de Mapfre Familiar, Antonio Huertas.
Bajo las condiciones del contrato, estos conductores se someterán al caso más extremo del sistema bonus/malus, por el que se premia a los buenos conductores y se penaliza a los malos. Y se supone que lo harán porque están convencidos de ser modélicos y, además, rebajar su póliza actual.
De hecho, el mayor premio es un descuento del 70% en la póliza, con un máximo de 600 euros, pagada en vales de gasolina al término del primer año de contrato. Claro que para acceder a esta categoría hará falta ser una rara avis de la carretera. El uso del coche estará limitado a 3.000 kilómetros anuales, de los que sólo 300 podrán realizarse entre las 0,00 horas y las 6,00 de la mañana.Y no podrá superarse ningún límite de velocidad.
Confidencialidad
La compañía indicó que toda la información que maneja estará sometida a auditorías que garanticen la confidencialidad de los datos de los conductores, que junto a la discriminación por políticas de riesgos excesivamente complejas, ha sido el principal problema con que ha topado este sistema en otros países.
Con una clave, los clientes podrán comprobar por internet su registro de conducción y la compañía les enviará un correo electrónico analizándolo. «A los meses de instalar la caja negra, la gente suele olvidar que la lleva puesta», comentó un directivo de la aseguradora.
Mapfre añadió que pretende extender el sistema a otras categorías de clientes, especialmente las de mayor riesgo, en una estrategia comercial que podría definirse con quedarse lo mejor de lo peor. Desde el próximo verano, Mapfre se plantea ofrecer el mismo sistema a los motoristas, por ejemplo.
Fuente El Mundo
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