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Según un estudio sobre el mercado español de seguros, presentado este verano por la Fundación Mapfre, la crisis traerá como consecuencia una disminución general en las primas del sector del automóvil. Como consecuencia, las entidades aseguradoras van a continuar con su estrategia de reducción de primas con el fin de captar y retener clientes. Sin embargo, su margen es ya muy reducido, con lo que las entidades continuarán resintiéndose.
Perspectivas a corto plazo
El ramo de automóviles seguirá experimentando en 2010 los efectos colaterales de la crisis económica, lo que continuará reflejándose en un movimiento de los clientes hacia productos y coberturas más económicas, provocando la sustitución de sus pólizas a todo riesgo por productos con franquicia o seguros a terceros.
Además, el sector afronta importantes modificaciones legislativas, como la directiva de Solvencia II y la reforma del Baremo de indemnizaciones de lesionados, que requerirán mayores recursos a las aseguradoras.
El análisis reciente
El seguro de automóviles alcanzó en 2009 un volumen de primas de 11.430 millones de euros. Por segundo año consecutivo registró un decrecimiento de los ingresos, en este caso, del 5,2%.
Los factores que influyeron en el descenso de primas y que, previsiblemente, continuarán dañando el sector, son, según la Fundación Mapfre:
- Disminución en las ventas de automóviles
- Menor utilización del vehículo
- Contratación de productos con menores coberturas por parte de los clientes como consecuencia de la disminución de la renta familiar
- Fuerte competencia en primas, lo que se refleja en el deterioro nominal de la prima media por vehículo, hasta situarse en 405 euros.
Hay menos accidentes
El número de siniestros descendió en casi todas las coberturas en 2009, probablemente influido por las medidas de seguridad vial, y por una menor menor utilización del vehículo debida al incremento del precio de los combustibles y la crisis económica.
Las garantías más solicitadas
Daños propios es la que tiene una ratio de frecuencia más elevada, del 41%, mientras que el resto de garantías queda por debajo del 11%.
En cuanto al coste medio de los siniestros, se observan incrementos en la mayoría de las garantías de daños materiales, sobre todo en defensa jurídica (11%), rotura de lunas (4,7%) y responsabilidad civil por daños materiales.
Las únicas garantías que disminuyen son robo (-10,7%), daños propios y responsabilidad civil por daños corporales.
El aumento en los costes medios de daños materiales revela que el IPC que afecta a este tipo de siniestros vuelve a ser superior al IPC general.
La garantía de responsabilidad civil por daños corporales, aunque ha disminuido ligeramente respecto al año pasado, continúa siendo la que tiene un coste medio por siniestro más elevado, con 5.245 €, seguida de la garantía de incendios, donde los vehículos minoritarios (agrícolas, industriales…) son los que presentaron ratios más elevadas.
Respecto a la siniestralidad, la garantía de daños propios es la que alcanza una tasa más elevada: 105%. |