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Según datos del Ministerio del Interior en 2010 fueron robados en España 44.142 vehículos, 10.473 menos que en el ejercicio anterior. Se mantiene, por tanto, la tendencia a la baja de los últimos años, con una estimación de 14,2 vehículos sustraídos por cada 1.000 del parque automovilístico.
La recuperación de vehículos sustraídos ronda el 56 por ciento, mientras las aseguradoras afrontan los pagos a los propietarios del 20 por ciento, lo que da lugar a una cifra de unos 8.828 vehículos.
Solo se recuperaros 700 vehículos sustraídos
Para Mateo de la Fuente, responsable del área de Verificación de Prestaciones de Autos de Caser, "la realidad es bien distinta". Según declaró en las Jornadas de ICEA sobre “La lucha contra el fraude en seguros”, las cifras de Centro Zaragoza correspondientes a 2010 sobre recuperación indican que el número fue de 700 vehículos, con un valor de 9,5 millones de euros. "Por lo tanto, sólo en 2010, existen más de 8.000 vehículos sustraídos e indemnizados por parte de las compañías sin recuperar y de los que desconocemos su paradero".
Amenazas externas
Mateo de la fuente explicó que las amenazas externas a las que se enfrenta el sector asegurador se resumen en que la ausencia de fronteras en la Unión Europea ha permitido que se las mafias se muevan con mayor facilidad y que los vehículos circulen sin ningún control. Se añaden cuestiones como la presencia de Internet y la facilidad de realizar transacciones a través de esta herramienta.
La aseguradoras no se mueven
Desde el punto de vista de las aseguradoras, Mateo de la fuente lamentó que haya muchas compañías que no participen activamente en el concurso sectorial. Se constata una mejora en las medidas de control "pero hay que trabajar más tanto en la contratación como en siniestros. Y hay que incrementar la colaboración con organismos externos". Todo lo anterior motiva que haya nuevos mercados para los coches sustraídos y, por tanto, un incremento del fraude.
Los sospechosos
Recordó también que las cuatro figuras identificadas en el robo de vehículos son los asegurados no sospechosos; los asegurados sospechosos, sobre todo como consecuencia de los problemas económicos; los intermediarios “piratas”, que ofrecen reducciones de garantías en las pólizas y los grupos mafiosos. Un negocio lucrativo
Por último advirtió que en nuestro país existe un negocio “bastante lucrativo” que es el mercadeo con los restos de vehículos declarados pérdida total por parte de las compañías de seguros, aunque Mateo de la Fuente espera que esa situación mejore con el proyecto Senda.
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