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La cifra total de fraudes ha aumentado un 16%. Los tres casos premiados en la categoría de automóviles han sido dos para Mapfre Familiar, en el primer y tercer puestos, y uno para Lagun Aro, en segundo lugar.
El concurso, que lleva 16 años llevándose a cabo, resaltó que su capacidad de sorpresa no se ha agotado, y que aunque hay casos similares, siempre aparecen nuevas situaciones insólitas. Según dijo José María Olazabal, director de programas de ICEA, “desafortunadamente el ingenio para el mal parece no tener límites”.
Aumenta el fraude
Durante el pasado año el número de intentos de fraude creció espectacularmente y de 76.000 casos en 2008 pasó 102.000 en 2009, lo que supone un 33% de incremento
Los gastos de investigación en 2009 han sido un 8% más que en 2008. Una inversión muy rentable si tenemos en cuenta los resultados. El coste inicialmente reclamado fue de 430.614.280 €, el importe finalmente pagado ascendió a 122.770.857 €, por lo que el fraude evitado supuso 307.833.261 €. A esta ventajosa cifra hay que restarle 6.041.541 € en gastos de investigación.
Exageración, robo e incendio
En automóvil las garantías en las que se registran mayores fraudes son en daños corporales. Es muy habitual exagerar las lesiones con el ánimo de obtener indemnizaciones improcedentes y con ello un enriquecimiento injusto. Otro engaño habitual es el robo e incendio que cubre gastos de destrucción o desaparición del vehículo. La simulación de estos accidentes puede reportar cantidades ventajosas a un asegurado con ánimo de delinquir.
Los indicios que ponen sobre alerta a las aseguradoras sobre un posible fraude son:
- Antecedentes del aseguradora dificultades económicas
- Fecha próxima de contratación de la póliza
- Similitud de apellidos con el causante del siniestro
- Asegurados que aparecen durante los trámites de peritación
- Relatos con nerviosismo o contradicciones
- Desproporción de daños o lesiones.
La crisis incita a engañar al seguro
Sorprende que, mientras en 2008 se dio una presencia de indicio de dificultades económicas en 71 casos, en 2009 este indicio apareció en 3.201 siniestros.
El primer premio fue para Mapfre Familiar. Se le concedió por el desenmascaramiento de un fraude por incendio. Se produjo un fuego, aparentemente fortuito, en un garaje y afectó a varios vehículos que quedaron calcinados. La investigación señaló la participación muy activa de un individuo que intentó extinguir el fuego, avisó a los bomberos, colaboró en todas las tareas… Al final se demostró que había sido él quien lo había provocado. Se le condenó a tres años de cárcel y pago de indemnizaciones a los otros afectados
El segundo premio, para Lagun Aro, fue por descubrir la mentira de un asegurado cuyo todoterreno se despeñó por un barranco. El propietario del coche manifestó haber perdido el control por la niebla, pero haber podido saltar del coche a tiempo sin causarse ninguna lesión, lo cual indujo a sospecha. Se comprobó que el vehículo había sido puesto a la venta sin éxito y que tenía una avería en la caja de cambios. Tras algunas contradicciones, se rehusó el siniestro y el demandante tuvo que pagar las costas del juicio.
El tercer premio, de nuevo para Mafre Familiar, fue por un caso de sustracción y posterior incendio. El vehículo quedó prácticamente fundido, a 2 km, sin haber empleado llaves. El incendio, con una gran intensidad, revela la utilización de acelerantes en grandes cantidades. Eso y las contradicciones del propietario revelaron el fraude. |