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El pasado 9 de diciembre el director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, informaba al general jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que desde primeros de enero los radares fijos se reconfigurarían para multar a los vehículos que excedan los 135 kilómetros por hora de velocidad en vías limitadas a 120 km/h.
En el documento se instaba a la Guardia Civil a que modificaran también sus radares móviles para que “saltaran” a los 135 km/h y no a los 138 km/h como lo hacían hasta este pasado año.
¿Precisión tecnológica?
El que los radares no se programen exactamente a la velocidad máxima permitida en la vía o tramo correspondiente se debe a que estos tienen un margen de error –entre un 4 y un 10 por ciento–, fijado por el Centro Español de Metrología. Para la DGT el motivo de este ajuste se debe a que la tecnología de los cinemómetros va evolucionando y con ello su precisión, por lo que el margen de error se reduce, aunque no se elimina del todo.
¿O precisión recaudatoria?
Sin embargo, hay colectivos y agrupaciones del mundo del motor y la seguridad vial que creen que detrás de esta medida otea la sombra recaudatoria una vez más. La prueba es que no se ha comunicado abiertamente a los conductores, sino a la Guardia Civil por la vía interna del ministerio de Interior de Alfredo Pérez Rubalcaba.
Ojo con los limitadores de velocidad
Aunque, si bien es cierto que el conductor está obligado a no superar los 120 Km/h en vías rápidas, no lo es menos su derecho a estar informado sobre las modificaciones del margen de error de los cinemómetros y la velocidad exacta a la que se accionan. Este silencio mediático, ni siquiera a dado la oportunidad a los conductores de vehículos con limitador de velocidad de reajustar sus dispositivos de acuerdo a los nuevos baremos.
100 nuevos radares
Navarro insiste, no obstante, en la prioridad de la DGT de reducir el número de accidentes en vías rápidas, donde el año pasado, según su último y cuestionado informe de siniestralidad, se produjo un incremento del 31 por ciento con respecto a 2009. Con ese objetivo este año se van a colocar 100 nuevos radares, al margen de los dispositivos de detección de velocidad por tramo que ya están en funcionamiento en determinados puntos de España y que desde el 1 de febrero dejan su periodo de prueba para empezar a contabilizar las infracciones en multas… y en euros.
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