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Desde el 9 de enero, y tras un mes de prueba, la “caja registradora” de los nuevos radares de tramo se ponen en marcha, de tal forma que el conductor que circule por dichos tramos a una velocidad media superior a la permitida será sancionado y recibirá una multa con el importe correspondiente.
¿Dónde están?
El primero de los cuatro nuevos puntos de vigilancia está ubicado el túnel III de Guadarrama, en la AP-6, sentido Madrid, entre los kilómetros 57 y 49, con un tramo controlado de 8 kilómetros en los que la velocidad máxima es de 100 km/h.
El segundo se encuentra en el túnel do Sartego (Fene, A Coruña), en la Autopista del Atlántico, AP-9 (PK 29,935 al 31,137) sentido Ferrol. El tramo controlado es de 1.231 metros con una velocidad limitada a 90 km/h.
El tercero controlará la velocidad de la circunvalación de Zaragoza: Z-40, PK 26,600 a 29,700. La longitud es de 3.100 metros, todos a cielo abierto y con un límite de 120 km/h.
El cuarto y último está localizado en Despeñaperros (Jaén), en un tramo controlado de 3.130 metros, en la zona de los túneles, entre los puntos kilométricos 245 y 249, dirección Madrid.
Tramos de seguridad comprometida
Según la DGT, el objetivo principal de los nuevos puntos de control de velocidad mediante radar de tramo es regular la velocidad en aquellos tramos de carretera en los que la seguridad está más comprometida, como son los túneles, viaductos o circunvalaciones de ciudades, en donde es muy alta la densidad de circulación de vehículos.
Por otra parte, Tráfico recuerda que la velocidad inadecuada o excesiva es una de las causas principales de los accidentes de tráfico que está presente en uno de cada cuatro accidentes mortales.
¿Cómo funcionan?
Cámara al principio y al final. El modo de funcionamiento de estos dispositivos es sencillo. Constan de dos cámaras de visión artificial infrarrojas situadas en cada uno de los carriles e instaladas una al comienzo y otra al final del tramo a vigilar. Estas cámaras graban todos los vehículos que pasan por el tramo y registran el momento en que cada vehículo pasa por la primera cámara y cuando pasa por la última, así como su matrícula.
Cálculo de velocidad media. Con los datos recogidos por las cámaras, un ordenador comprueba el tiempo que cada vehículo ha tardado en cruzar el tramo y calcula su velocidad media.
Denuncia por fibra óptica. Si la velocidad es superior a la fijada en el tramo, la fotografía del vehículo infractor se remite por fibra óptica al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas de León, en donde se tramita el correspondiente expediente sancionador, cuya primera notificación se remitirá al titular del vehículo en un breve periodo de días para que se identifique al conductor responsable de la infracción.
Radares antitrampa
En este tipo de radares todos los sensores están interconectados, de modo que no sirve de nada cambiarse de carril, ni frenar justo antes de la cámara instalada al final del túnel, ya que lo que mide es la velocidad media a la que se circula por dicho tramo.
El que avisa no es traidor
Los nuevos radares de tramo, estarán señalizados, como es compromiso de la DGT, en los paneles luminosos o con señal vertical fija, a través de los que se informa al conductor de la presencia de dicho control de velocidad.
Y van siete
Estos cuatro nuevos radares se unen a los que se pusieron en funcionamiento en diciembre de 2010 en los túneles de Guadarrama de la AP6, en sentido A Coruña, y en el de Torrox (Málaga) en la AP7
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