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En 2009 se produjeron 652 accidentes mortales debidos a la velocidad inadecuada. La DGT dice que quiere seguir el consejo de la Unión Europea para hacer ver que la velocidad es uno de los principales problemas de seguridad vial. De ahí que, ahora y hasta el domingo 29 de agosto, haya puesto en marcha una campaña especial de concienciación y control sobre el respeto a los límites de velocidad.
2000 tramos
Durante esta semana, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico intensificarán los controles de velocidad. El plan es establecer servicios de vigilancia en unos 2.000 tramos de carretera con los 264 radares móviles de que dispone la DGT, y controlar la velocidad de, al menos, 100.000 vehículos diarios. La vigilancia se llevará a cabo, sobre todo, en las carreteras convencionales que es donde se producen más del 70% de los accidentes con víctimas mortales en carretera.
Corremos más en verano
Para justificar esta campaña de control, la DGT afirma que, durante el verano, la velocidad media aumenta alrededor de 3 km/h. Además de la vigilancia, se han grabado dos cuñas divulgativas para recordar al conductor que la velocidad sigue siendo uno de los factores que provoca un mayor número de accidentes y agrava sus consecuencias. Como ya hizo el director de la DGT en su día, se insiste en recomendar a los conductores que utilicen el limitador de velocidad en los vehículos que lo lleven incorporado.
El otro anuncio recuerda que la manipulación de la matrícula para ocultarse ante los controles, además de ser considerada una infracción muy grave, demuestra una falta de sensibilidad hacia los demás conductores al poner en riesgo no solo la propia vida, sino la de los demás.
Nos pasamos todos
Conducir con exceso de velocidad está muy extendido. Según el Informe sobre Gestión de Velocidad del Centro de Investigación del Transporte de la OCDE-CEMT, el 50% de los conductores supera en algún momento los límites establecidos.
Un trabajo reciente realizado por el Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (INSIA) para la Dirección General de Tráfico ha revelado que, cuando las condiciones de la vía y el entorno proporcionan al conductor libertad para elegir su velocidad, entre el 38% y el 57% de los conductores de turismos y furgonetas circulan por encima de los límites.
Las multas nos cortan
Pero las velocidades han descendido durante los últimos años en España, según demuestran los datos publicados por el Ministerio de Fomento para la Red de Carreteras del Estado. En autovías, el porcentaje de los que circulan a más de 120km/h se ha reducido en más de un 30%; en las carreteras convencionales, los que van a más de 100km/h han descendido en un 45%.
La DGT recuerda que la velocidad a la que circula un vehículo interviene también en la distancia necesaria para detenerlo. Por ejemplo, a 120 km/h se requiere una distancia superior a un campo de fútbol para parar.
Menos accidentes
Según el estudio sobre velocidad de Nilson, un descenso del 5% en la velocidad media supone una reducción del 20% de los accidentes mortales.
La velocidad está directamente relacionada con los accidentes y su severidad, pero también con los atropellos. En el pasado año, fallecieron en España 470 peatones. Según la Organización Mundial de la Salud, a partir de una velocidad de 80 km/h es prácticamente imposible que un peatón se salve de un atropello.
Otro daño colateral de la velocidad, según la DGT, es que tiene efectos negativos del medio ambiente, la calidad de vida y el consumo del combustible. El consumo ideal de combustible de un vehículo se logra a una velocidad de 90 km/h, y si aumenta a 120 km/h el consumo se incrementa en un 30%.
El peso de la ley
El incumplimiento de las normas de velocidad está tipificado como infracción grave o muy grave, y se sanciona con multas de 100 a 600 euros. Además, el artículo 379 del Código Penal, estipula que “el que condujere un vehículo de motor o un ciclomotor a velocidad superior en 60 kilómetros por hora en vía urbana o en 80 kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, será castigado con la pena de prisión de 3 a 6 meses o a la de multa de 6 a 12 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y, en cualquier caso, a la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años”.
Además, el sistema de Permiso por Puntos contempla la pérdida entre 2 y 6 puntos por este tipo de infracción dependiendo del exceso de velocidad cometido.
Desde la entrada en vigor de la Ley, más de un 40% de las sanciones y más de un 35% de los puntos detraídos lo han sido por exceso de velocidad. Además, durante el pasado año, 224 personas fueron detenidas por la Guardia Civil de Tráfico y puestas a disposición judicial por infringir la normativa del Código Penal.
Los inhibidores son lo peor
Los conductores que lleven instalado en el vehículo inhibidores de radar o cualquier otro mecanismo encaminado a eludir los sistemas de vigilancia (como la manipulación de placa de matrícula) estarán cometiendo una infracción muy grave que lleva aparejada una sanción de 6.000 euros (sin derecho a reducción) y la detracción de 6 puntos.
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