|
En www.elmejorsegurodecoche.es hemos venido hablando de estos radares desde hace tiempo. Ahora la Dirección General de Tráfico (DGT) confirma que el primero ya está funcionando.
Este aparato permite controlar la velocidad no en un punto concreto, como venían haciendo los radares fijos, sino a lo largo de varios kilómetros de carretera.
En un principio, el radar del túnel de Guadarrama, en la A6, entre Madrid y Segovia, estará activo de manera experimental, esto es: los infractores no serán sancionados, sino que cuando superen la velocidad, podrán recibir en su domicilio una carta con los datos de la infracción, la velocidad, el día, la hora… solo a título informativo, por el momento.
Este radar y los siguientes de este tipo que se vayan instalando se avisarán con la misma señalización que los radares fijos.
No es un radar
En realidad, el nuevo artilugio no es propiamente un radar, sino una cámara de visión artificial, similar a las que nos sancionan cuando nos pasamos un semáforo rojo en algunas ciudades. Su funcionamiento es el siguiente: las cámaras, una por carril, graban constantemente los vehículos que entran y salen del túnel. Esto es posible mediante una iluminación por infrarrojos que el ojo humano no es capaz de captar. Las cámaras están sincronizadas por fibra óptica a través de satélite, de forma que marquen todas la misma hora. Las grabaciones se transmiten a un ordenador que comprueba la velocidad media de un determinado vehículo al que se ha leído la matrícula.
El sistema detecta la velocidad a la entrada del túnel y a la salida, calcula el tiempo que tarda el automóvil en
recorrer el tramo, halla la media y averigua la velocidad media. De manera que puede sancionar a los vehículos que sobrepasen el límite establecido en el túnel, que es de 100 km/h.
Si el conductor se ha excedido, el resto del proceso es igual que con los radares fijos: las imágenes y los datos de la infracción se transmiten por fibra óptica al Centro de Gestión de Denuncias Automatizadas de León, que se ocupa de tramitar y enviar la denuncia de forma casi inmediata.
Más justo
La idea es que si un vehículo se pasa en un momento concreto no resulte grave, sino que el conductor circule a la velocidad adecuada en todo el tramo. “El control de velocidad por tramos no tiene la misma repercusión que el radar fijo, pues no pasa nada si en un momento puntual se supera el límite”, ha dicho Federico Fernández, subdirector de Gestión del Tráfico y Movilidad de la DGT. “Lo importante –según él– es la forma de conducir, mantener la velocidad adecuada de forma continua a lo largo de todo el tramo”.
La DGT recuerda que el primer control de velocidad de tramo entró en funcionamiento en julio. Se instaló en el túnel de Vielha (Lleida), en la N-230. Durante varios meses tuvo una función preventiva: no sancionaba y solo informaba a los usuarios de su velocidad si sobrepasaban el límite establecido.
Durante esa primera fase, se contaron cada mes 300 vehículos por encima del límite de unos 75.000 que circularon en el mismo periodo, en un túnel de seis kilómetros de longitud. “No podemos permitir que un pequeño incidente, por velocidad inadecuada por ejemplo, se acabe convirtiendo en un problema. La seguridad en el túnel es sagrada”, dice Josep Pérez Moya, director del Servei Català de Trànsit (SCT), autoridad titular de las competencias de tráfico en Cataluña. Para Moya, el control por tramo es “más justo”.
El SCT va a instalar otros dos controles de velocidad similares en los túneles de Cadí (Barcelona-Lleida), en la C-16, y del Bruc (Barcelona), en la A-2.
Le seguirán otros
El radar de tramos del túnel de Guadarrama es el primero de los tres que la DGT tendrá en marcha antes de fin de año. Los otros dos también se ubicarán en túneles: en el de Barrios, en la AP-66 en León (1.600 metros) y en el de Torrox (1.152 m), en Mála- ga, en la A-7. El motivo de comenzar dentro de túneles se debe a que en ellos hay un riesgo añadido, sobre todo porque son lugares que pueden plantear problemas para los servicios de emergencia.
Ventajas añadidas
Para la DGT este tipo de radares, aparte de considerarse más justos y seguros, ofrecen otras ventajas, como informar de los tiempos de recorrido, conocer la velocidad media del conjunto de vehículos, establecer la intensidad y características del tráfico, controlar los vehículos que transportan mercancías peligrosas, aportar datos estadísticos y detectar antes las alarmas de tráfico.
|