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El Tribunal de Cuentas informa que más de 1,4 millones de automóviles circulan por las carreteras españolas sin seguro, lo que supone el 5,1 del parque total. Según el “desfase” de los datos que registra el Consorcio de Compensación de Seguros, comparado con el fichero de vehículos matriculados de la Dirección General de Tráfico.
La voz de alarma resonó en el Congreso de los Diputados tras presentarse el informe de fiscalización de la actividad durante 2006 del Consorcio de Composición de Seguros presentado por el presidente del Tribunal de Cuentas, Manuel Núñez, en el Congreso de los Diputados. Partiendo de este resultado. Núñez aprovechó su intervención para denunciar la “falta de seguimiento” de los vehículos que circulan sin ningún tipo de seguro.
¡Según datos de 2006!
De acuerdo con estos datos, 1,4 millones de vehículos matriculados en 2006, un 5,1 por ciento más que el ejercicio precedente, circulaba sin los correspondientes seguros, cantidad más que suficiente como para que se desarrollen las medidas necesarias para controlar y hacer cumplir la obligación de aseguramiento de los vehículos de motor.
De crisis a crisis
De acuerdo con los datos históricos del aseguramiento en España, en 2002 se registraron los datos más alarmantes, coincidiendo con los últimos efectos de la anterior crisis: 2,66 millones de vehículos circulaban sin ningún tipo de seguro por las carreteras españolas, cantidad que se redujo significativamente durante los siguientes años de bonanza económica.
La situación se presume mucho más grave
El problema es que el millón de coches sin seguro puede quedarse muy corto, ya que no hay datos desde 2006, justo en los albores de la actual crisis económica. Desde entonces el parque automovilístico ha envejecido ostensiblemente, elevando al 40 por ciento el numero de vehículos circulantes con más de 10 años de antigüedad, lo que indefectiblemente lleva consigo un aumento del absentismo en el pago de, al menos, el seguro obligatorio.
Los consabidos “desfases” de la DGT
En este sentido Núñez reconoce que existe un desfase de datos debido, fundamentalmente, a que el registro de la Dirección General de Tráfico se encuentra sin actualizar. Sobre este hecho, la DGT da la callada por respuesta y no explica por qué teniendo a la mitad de su funcionariado sin función que realizar, debido a una más que cuestionable externalización de servicios a empresas “fijas”, no son capaces de tener al día un simple censo de parque automovilístico activo.
La DGT, florero del Gobierno
La inoperancia de la DGT, cuya única función parece ser dar cobertura a la recaudación por sanciones y presidir jornadas sobre seguridad vial, significa, en este caso, una elevada cantidad de indemnizaciones que tiene que abonar el Consorcio de Composición de Seguros por los siniestros en que se ven involucrados coches sin asegurar. Y lo que nadie denuncia es que el Consorcio asume estos “desfases” de la DGT con los impuestos de los ciudadanos.
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