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Tocada de lleno por la crisis económica y financiera, la industria automovilística mundial ha visto cómo caía su producción un 12,5 por ciento en 2009 a pesar de las ayudas gubernamentales por sostener un sector capital para el equilibrio de la economía global.
Según un estudio realizado por Euler Hermes, compañía especializada en el seguro de crédito, detrás de la cifra global se esconden situaciones muy contrastadas: mientras que en Estados Unidos la producción cae un 32,3 por ciento, en Japón un 31,5 por ciento y en Europa un 21,9 por ciento, la producción china aumentaba un 50 por ciento en el mismo periodo. Por primera vez en 2009, la producción china superaba a la norteamericana que, de 12,9 millones de vehículos en 2008, se situaba por debajo de los 9 millones en 2009.
Alemania “mantiene el tipo”
Dentro del marco europeo, a pesar de la fuerte contracción del mercado, Alemania conserva su posición de número uno con una producción dos veces superior a la de Francia y España. Y con apenas un 6 por ciento de la producción europea, Italia empieza a ocupar una posición marginal.
Medidas insuficientes
A pesar de las enérgicas medidas de la propia industria del automóvil, llevando a cabo una liquidación masiva de existencias y reajustando fuertemente su producción para limitar las pérdidas y recuperar la liquidez, y a pesar de las políticas gubernamentales de apoyo y rescate que se han producido en cada país, no se ha podido evitar el retroceso de la producción occidental llevando su cifra de negocio a números rojos.
El colapso de Generl Motors y Chrysler
Karine Berger, directora de Mercados y Marketing y economista jefe de Euler Hermes subraya que “Estados Unidos ha sido el país más afectado por esta recesión” y alude al colapso de General Motors y Chrysler. Respecto a Europa apunta que “lo dos años de fuerte caída de facturación (-17 por ciento con respecto a 2007) se saldaron en 2009 con un resultado operativo negativo y una caída de la facturación del 2,5 por ciento”.
Los fabricantes coreanos crecen
Japón no ha escapado tampoco de la tendencia. Hasta ahora campeones en crecimiento y rentabilidad, se han visto atrapados por la caída de sus principales mercados: su facturación, que crecía el 8,5 por ciento en 2008, retrocedió un 21,3 por ciento en 2009 y su resultado neto fue negativo. A parecer, “sólo los fabricantes coreanos salen bien parados de esta crisis, con una facturación que crece más del 18 por ciento en 2009 y un resultado neto igual al 3,3 por ciento de la facturación”.
La solución: nuevos mercados
Después de dos años de tormenta, la industria del automóvil mundial ha vuelto al crecimiento, pero la geografía de esta recuperación confirma las oscilaciones producidas desde finales de los noventa. La clara recuperación que se observa desde principios de 2010 se debe en un 80 por ciento al dinamismo de la demanda de los países en crecimiento –China, India y Brasil en primer lugar-. El desplazamiento de la demanda hacia estos países trae consigo un desplazamiento de la producción, en especial hacia China e India, donde los actores locales refuerzan su ofensiva.
China lidera el nuevo sector automovilístico
La crisis económica ha situado a China definitivamente a la cabeza del sector automovilístico del mundo, con 13,79 millones de coches vendidos en 2009, un 48,3 por ciento más que en 2008, que superan con creces los 8,75 millones de coches vendidos en 2009 en EE.UU. “Todo hace pensar que China va a acomodar su posición en los próximos años: su porcentaje de vehículos en propiedad – un 3 por ciento en 2008- aumentará, sobre todo porque su crecimiento económico es fuerte y el Gobierno, con el objetivo de incrementar el consumo interno, incita a las familias a comprar”, indica Yann Lacroix, responsable de estudios sectoriales en Euler Hermes. “Todos los fabricantes occidentales se precipitan sobre este mercado de fuerte potencial, frente a frente con los fabricantes chinos que aumentan cada vez más su ambición”.
India apuesta por el modelo “low cost”
El mercado indio presenta también un elevado potencial, con un porcentaje de crecimiento que supera el 30 por ciento anual, un índice de propiedad de sólo el 1,4 por ciento en 2008 y el incremento de una numerosa clase media. Sin embargo, sigue siendo diez veces más pequeño que el mercado chino y se desarrolla sobre el modelo de “súper low cost”, lejos de los estándares europeos.
Estados Unidos, recuperación progresiva
Después del primer trimestre de 2010 asistimos a una tímida recuperación del mercado americano, pero necesitará varios años para recuperar el nivel de ventas previo a la crisis, 16-17 millones al año. Para Yann Lacroix “El automóvil sigue siendo el principal medio de desplazamiento en EE.UU y, con un porcentaje de propiedad de vehículos superior al 80 por ciento, las compras de reemplazo que las familias han retrasado durante la crisis deberían retomarse progresivamente.
Europa seguirá en caída
Con el fin de los incentivos a la renovación del parque automovilístico en Francia, Alemania, Reino Unido, España e Italia, el mercado europeo caerá a mínimos históricos. Podría situarse por debajo de los 13 millones de vehículos, con una nueva disminución en las matriculaciones de entre el 8 y el 10 por ciento.
Alemania se agarra a la exportación
El salvavidas de Alemania está en la exportación. En el primer semestre de 2010, las matriculaciones bajaron un 30 por ciento en Alemania con respecto al primer semestre de 2009. Si bien los volúmenes de producción no han alcanzado su nivel previo a la crisis, sí han mejorado desde julio de 2010 y deberían, con un avance anual del 8 por ciento, alcanzar los 5,2 millones de unidades en todo el año.
En 2009, Alemania –que exporta el 75 por ciento de su producción- ha visto degradarse su cuota de mercado en Estados Unidos y en Europa del Este, pero ha crecido en China (8,8 por ciento de las exportaciones de 2009 frente al 5,3 por ciento de 2008) y en Europa Occidental, que concentró el 60,9 por ciento de sus exportaciones en 2009 (58,2 por ciento en 2008).
Gracias a las ventas internacionales y a un posicionamiento “premium”, la cifra de negocio de los fabricantes alemanes recupera en 2010 su nivel previo a la crisis, pero no la rentabilidad debido a los costes salariales y a la actual mezcla de productos.
Francia: de exportador a importador
A pesar de la recuperación iniciada después del tercer trimestre de 2009, los volúmenes de producción en Francia continúan bajo la barrera de los 2,2 millones de vehículos al año, muy por detrás de los niveles previos a la crisis. Mientras en 2005 los fabricantes de automóviles franceses realizaban el 52 por ciento de su producción en Francia, la deslocalización, que afecta principalmente a los vehículos de entrada de gama, ha hecho caer la cifra al 30 por ciento a principios de 2010.
“Desde un superávit de 12.000 millones de euros en 2004, el sector automovilístico francés se ha transformado en importador y, a pesar del cierre de algunas líneas de producción, el porcentaje de utilización de sus capacidades de producción en Francia sigue siendo débil, en torno al 65 por ciento”, indica Yann Lacroix. A pesar de esto y “aunque la cifra de negocio de 2010 retroceda cerca del 15 por ciento con respecto a 2007, los continuos esfuerzos de control de costes y el crecimiento del mercado mundial debería permitir a los fabricantes franceses recuperar su rentabilidad este año”.
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