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Es difícil pasear por las calles de cualquier municipio de España y no toparse a la vuelta de cada esquina con una obra de acometimiento de luz, agua, teléfono o gas; aparcamientos subterráneos; saneamiento de pavimentos; nuevas construcciones… El resultado es una especie de gincana en la que los peatones tienen que sortear con astucia zanjas, vallas protectoras, maquinaria y materiales de construcción para llegar a su destino, y los conductores afrontar una incierta travesía en la que nada es lo que parece, ni siquiera el sentido de la calle o el paso de peatones.
El RACE, junto al resto de clubes europeos, ha analizado 57 obras urbanas de 12 ciudades europeas, en las que se han evaluado los sistemas de señalización y marcaciones viales, las guía del tráfico, el nivel de flujo circulatorio y la información al usuario. España obtiene una media de “aceptable”, al situarse en mitad de la tabla de calificaciones, tras analizar 10 obras en Madrid y Barcelona, mientras que países como Alemania, Bélgica, Austria o Suiza destacan con un “Satisfactorio” en su media. El país con peor resultado en el test europeo es Luxemburgo, con una obra analizada, seguido de Italia.
La conclusión de la inspección EuroTest 2010 apunta hacia la necesidad general de reforzar la fluidez del tráfico y la señalización en las obras. Pero sobre todo advierte de las enormes diferencias en cuanto a señalización, ya que no existe una directiva europea que se ocupe este asunto.
Descontrol en señalizaciones verticales
Un ejemplo clarificador de este caos normativo se ve en los casos de eliminaciones y estrechamientos de carril. En Alemania, Austria, Países Bajos, Eslovenia y España, se exigen señales que adviertan a los conductores sobre estos cambios. Sin embargo, no existe consenso sobre el lugar donde deben colocarse las señales. En Alemania, Países Bajos y Eslovenia, se exigen estas señales entre 150 y 50 metros antes de que comience la eliminación. En el caso de los estrechamientos de carril, la distancia varía entre 200 y 20 metros. En Austria, estas señales dependen del tipo de vía, mientras que en España es determinante la situación en el lugar. En Bélgica y Suiza no se exigen señales. Cuando se llega al estrechamiento de salida y se vuelve al carril original, la mayoría de los países confía en las marcaciones viales. Sólo en los Países Bajos se exige una señal entre 50 y 30 metros antes del estrechamiento de salida.
Unanimidad en el amarillo para las marcaciones de obra
En cuanto a las marcaciones viales el amarillo o naranja es el color elegido en todos los países para marcar la zona de las obras viales. Sin embargo sólo Alemania, Austria y España recomiendan retirar las marcaciones originales blancas durante la obra en los tramos peligrosos, como los estrechamientos de carril, aunque no siempre se cumple.
Buena información en internet
Donde sí existe un grado de sorprendente unidad en Europa, a pesar de que no existe ninguna clase de regla en este sentido, es en la información de obra vial en Internet.
Resultados en España
En España se inspeccionaron obras de Madrid y Barcelona. La Ciudad Condal fue sometida al análisis de cinco obras, con un "Muy satisfactorio" y un "Aceptable", junto con tres evaluaciones generales de "Satisfactorio". Entre las variables analizadas en Barcelona destaca el buen resultado obtenido en el apartado de información, el flujo circulatorio, las señalizaciones verticales y las marcaciones en el asfalto.
Madrid obtuvo una media de “Aceptable” tras verse sometida al análisis de otras cinco obras, destacando con un “Satisfactorio” la obra urbana del Paseo de la Habana, y resultados medios para la obra de la calle Serrano y Mejía Lequerica. En líneas generales Madrid obtiene una buena nota media en el apartado de información al usuario, y entre los apartados que deben mejorar se encuentran las señalizaciones verticales y las marcaciones viales. Hay que tener en cuenta que obras de gran envergadura como la de la calle Serrano y adyacentes, con un alto flujo de circulación y la imposibilidad de cortar el tramo ha podido perjudicar su valoración global.
Recomendaciones para circular por zonas de obras
El RACE recuerda que la circulación por una zona de obras implica, principalmente, atender a la señalización provisional y extremar la precaución, especialmente en viajes al extranjero, pero tambien insiste en la necesidad de que exista un plan de señalización óptimo incluso antes de que comiencen las obras.
Para las empresas constructoras
- Antes del inicio de las obras instalar señales para informar a los conductores sobre la causa de las obras, cuándo comenzarán y terminarán, así como sobre cualquier retraso posible.
- Informar a los conductores sobre las eliminaciones y los estrechamientos de carril por adelantado y en puntos obvios.
- Eliminar todas las marcaciones de la vía original, al menos en tramos críticos, como los estrechamientos.
- Marcar unívocamente el trazado del carril con balizas de aviso o señales y marcaciones flexibles, especialmente cuando se produzcan cambios en el trazado durante las obras.
- Evitar curvas muy estrechas en los trazados de carril modificados.
- Usar vallas o barreras protectoras para separar con seguridad el lugar de las obras de la circulación, así como de las aceras y los carriles-bici.
- Garantizar la seguridad durante la noche utilizando una iluminación adecuada, así como señales, marcaciones y balizas reflectantes.
- Marcar y señalizar unívocamente los desvíos en aceras y carriles-bici.
- Procurar que las distancias hasta las paradas del transporte público sean lo más cortas posibles y señalizarlas claramente.
- Señalizar los puntos de entrada y salida de los vehículos de construcción con semáforos y personal de obra.
- Revisar regularmente el estado de las señales y las instalaciones de seguridad.
- Implementar directrices uniformes de seguridad para los lugares en obras.
Para los conductores
- Prestar atención a la información que se ofrece sobre rutas alternativas con el fin de evitar los retrasos causados por las obras.
- Mantenerse atento para advertir rápidamente las señales, balizas de aviso y cambios en los diseños de carril.
- Mantener una distancia de seguridad mayor respecto al vehículo que le precede y prestar atención al frente. Los choques por alcance trasero son el tipo de accidente más frecuente en las zonas en obras.
- Estar preparado siempre para hacer frente a cambios en el carril, reducciones de carril o un cambio en la dirección de los carriles, ya que un lugar en obras puede tener un aspecto completamente diferente de noche.
- Estar preparado para hacer frente a situaciones inesperadas, especialmente en los estrechamientos de carriles y en los puntos de entrada y salida de vehículos de la obra.
- Cuando se hayan eliminado carriles, observar el llamado “sistema de cremallera”: mantenerse en el carril hasta que la calzada se estreche, mirar por el espejo, señalizar y, a continuación, incorporarse alternativamente al tráfico que circula por el otro carril, simulando una cremallera.
- Recordar que los camiones o remolques necesitan más espacio en los estrechamientos de carril.
- Tener cuidado con los peatones y ciclistas que pueden cruzarse o aparecer de inesperadamente en la calzada.
Para peatones y ciclistas
- Cuando las aceras o los carriles-bici estén cerrados, utilizar un desvío provisional, aunque esto signifique mayor distancia.
- En los desvíos, tener previsto superar obstáculos como máquinas y materiales de construcción.
- Tener cuidado con las aceras y los carriles-bici cerrados o desviados para evitar caer en una zanja.
- Recordar que las paradas provisionales para el transporte público pueden disponer sólo de un espacio limitado de espera, además de resultar difíciles de ver para los conductores.
En viajes al extranjero
- Estar preparado para encontrarse con distintos reglamentos, colores en las marcas de la calzada (por ejemplo, blanco, naranja o amarillo), o señales de tráfico desconocidas y de mala visibilidad. En algunos países las señales están colocadas cerca del suelo y con tráfico intenso es casi imposible verlas desde el carril rápido.
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