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El Tribunal de Justicia de la Unión Europea prohibirá a partir de diciembre de 2012 que las aseguradoras tengan en cuenta el criterio del sexo para el cálculo de las primas de sus pólizas por considerar que ello constituye una discriminación.
El Tribunal comunitario basa su sentencia en la Directiva 2004/113, que establece el principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres al acceso a bienes y servicios y anula el artículo 5.2, en el que se incluye una excepción a la igualdad de trato por cuestión de sexo cuando este "constituya un factor determinante de la evaluación de riesgo a partir de datos actuariales y estadísticos pertinentes y exactos". Esta excepción en el articulado se contempló con carácter transitorio durante cinco años (2007-2012) por considerarse que el sexo como criterio para el precio de las primas estaba muy extendido en el sector.
Las estadísticas hablan
Los menores precios que pagan las mujeres conductoras por sus seguros de automóvil o de salud son justificados, según las compañías, en que las estadísticas demuestran que tienen menos riesgo de accidentes que los hombres y en su mayor expectativa de vida. De hecho, según los cálculos de varias mediadoras de seguros, actualmente las diferencias de precios entre hombres y mujeres son favorables a estas en hasta un 33 por ciento.
Ellos 234 accidentes mortales, ellas 25
Los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) de 2009 indican que en los accidentes con víctimas mortales, 234 veces conducía un hombre y 25 veces, una mujer, y según un estudio de la Fundación Mutua Madrileña, con datos de 2007-2009, la mayor diferencia se da en menores de 30 años: ellos tienen un 25 por ciento más de accidentes que ellas.
Ellas viven 84 años, ellos 78
En cuanto a la esperanza de vida al nacer, el Instituto Nacional de Estadística predice que las niñas que nazcan hoy vivirán de media 84,6 años y los niños lo harán 78,7 años. Si en una renta vitalicia el riesgo está en la longevidad y los cálculos se basan en la esperanza de vida, las mujeres salen más caras a las aseguradoras porque viven más años y tendrían que pagarles más tiempo, por eso las penalizan con una cuota más alta. También a la mujer le cuesta más una póliza de salud que un hombre por razonea absolutamente inherentes a su biología y fisiología. Viven más, pero también enferman más y acuden más a las consultas médicas.
No hay discriminación, hay diferenciación
En este sentido, las aseguradoras no hablan de discriminación sino de diferenciación por estadística. Un portavoz de la patronal de aseguradoras, Unespa, aclara que "Nosotros no discriminamos, simplemente diferenciamos y ajustamos el precio al consumo a partir de un cálculo de probabilidad de riesgo". Y lo explica con dos ejemplos: "Si se trata de un seguro de coches, de entrada no conocemos a un nuevo conductor, no sabemos si, recién sacado el carné, conducirá mejor o peor, así que nos basamos en las estadísticas, que indican que ellas tienen menos siniestralidad". Con el tiempo, "cuando ya se conoce al conductor, se bonificará o penalizará su conducta al volante, de manera individualizada, sea hombre o mujer”.
Las aseguradoras acatan la Directiva
A pesar de estas explicaciones, el colectivo asegurador manifiesta que acatarán la nueva directiva, que entrará en vigor en diciembre de 2012, e insisten en que hasta ahora, “simplemente aplicaban criterios estadísticos en función de unas tablas de probabilidad de riesgo que elaboramos nosotros, pero que autorizaba el supervisor", es decir, la Dirección General de Seguros, del ministerio de Economía.
Pero anuncian malas noticias para el consumidor
"Ahora tendremos que hacer unas tablas unisex y adaptar la normativa. La mala noticia es para el consumidor", un comentario que para los servicios jurídicos de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) hace pensar en una subida de precios conjunta o corporativa, lo que está penado por ser contrario a la defensa de la competencia.
Redondeo al alza
La patronal europea, CEA, a través de su directora general, Michaela Koller, aseguró que cuidarán que "el impacto para el consumidor sea el mínimo posible". Pero añadió: "A pesar de ello, el efecto en el precio, los beneficios y la oferta de productos aseguradores para los consumidores puede ser significativo" y lleva directamente al redondeo al alza para compensar pérdidas. Esto significa que no se bajarán los precios de las pólizas de los hombres para igualarse al rango femenino en el ramo de autos, ni los de las mujeres en las pólizas de salud y vida para igualarse con los hombres.
Gran momento para la igualdad
Por su parte, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Viviane Reding, opina que es "un gran momento para la igualdad de sexos en la UE” y no cree que sea una mala noticia para los consumidores, sino para las aseguradoras, que pueden verse afectadas, dijo. A pesar de ello les pide que sigan el ejemplo de los países que ya han eliminado ese factor de discriminación, según su datos, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Estonia, Letonia, Lituania, Países Bajos y Eslovenia, que aplican primas unisex en los seguros de coches.
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