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Según informa el diario El Faro de Vigo ha caído el núcleo de la trama que se dedicaba a cobrar indemnizaciones de los seguros por accidentes que no se habían producido o que simulaban in situ, en el municipio orensano de Bardabás.
La familia y algunos más
La presunta banda está integrada por el titular del taller A Valenzá, su mujer, la secretaria y los trabajadores. Pero la investigación continúa ya que podrían estar implicados en el hecho una treintena de personas en toda España.
Un millón de euros en dos meses
Desguaces, agentes de seguros, peritos, chóferes de grúa e incluso particulares pudieron haber actuado en connivencia con el titular de Automóviles Santos y los otros cuatro detenidos con los que presuntamente estafó más de un millón de euros en once meses mediante el cobro de indemnizaciones a las compañías aseguradoras.
Modus operandi Según fuentes de la guardia Civil, los implicados se organizaban al amparo de la legalidad que les confería el taller y compraventa de A Valenzá para urdir las presuntas estafas. Por un lado, cobraban indemnizaciones por accidentes que nunca llegaban a producirse pero que ellos simulaban in situ.
Tráfico de coches siniestrados
Para ello, traían del lugar que fuera preciso, Galicia, España o importación, los vehículos de lujo gravemente siniestrados. De ahí que las indagaciones se dirijan ahora en dar con las personas cuya labor fue fundamental para que los detenidos desarrollaran su labor. Pasado el tiempo preciso en sus locales, los daban de alta en el seguro y los empleaban en los falsos siniestros por lo que de nuevo obtenían indemnización. Según algunas fuentes, llegaron a dar hasta 4 cuatro partes por un mismo vehículo.
Estafa, usurpación y simulación de delito
Los cinco ponían a su nombre los vehículos o bien se apropiaban de los datos de terceros, entre ellos clientes, obtenidos de los registros de la empresa. Después presentaban denuncias falsas, en varios puntos del territorio nacional, por la sustracción de vehículos de lujo. Automóviles que la propia organización delictiva hacía desaparecer para cobrar, de este modo, la correspondiente indemnización. La Guardia Civil les atribuye estafa, usurpación de estado civil y simulación de delito.
Un amplio repertorio
Según cuenta El Faro de Vigo, la banda tenía todo un repertorio de actos delictivos. En ocasiones simulaban salidas de vía o atropellos a animales. Trasladaban al lugar del siniestro vehículos con piezas dañadas instaladas para lograr altas peritaciones por parte de las aseguradoras. También se interesaban, según la investigación, en adquirir vehículos de alta gama siniestrados con graves daños que hacían inviable la reparación.
Alunizajes de diseño
El suceso más llamativo, y que sirvió para corroborar las sospechas de las autoridades, ocurrió el pasado mes de agosto, cuando supuestamente llegaron a empotrar un automóvil contra la luna del taller con la finalidad de escenificar el robo de un turismo de gama superior, haciendo creer que se produjo por el método de “alunizaje”.
Varias quejas de las compañías La "Operación Aleta" está dirigida por el Juzgado de Trives debido a una primera denuncia presentada en Castro Caldelas. El engranaje policial se puso en marcha en marzo tras comprobarse la existencia de varias quejas de compañías de seguros por cobros irregulares de indemnizaciones. Se percataron de que cubrían un accidente de un coche por el que ya habían pagado con anterioridad, explican fuentes policiales.
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