|
El sistema de frenos del vehículo es el elemento de seguridad activa sometido a más desgaste y por tanto su vigilancia y mantenimiento es vital para garantizar la seguridad en la conducción. Pero, ¿cómo se puede saber si los frenos de un coche están en buen estado? ¿Existe algún “truco” para cuidar los frenos? Y, ¿cómo se sabe si los frenos que me ponen en el taller son de calidad?
Según una encuesta realizada Road House, solo el 13 por ciento de los conductores es capaz de detectar si los frenos de su coche están en condiciones para circular con seguridad y uno de cada cuatro coches que son rechazados en la ITV es a consecuencia del mal estado del sistema de frenos. A esto hay que añadir que, pese a que el 73,9 por ciento de los asegura que sabe detectar que el sistema de frenos de su coche está dañado, “a la hora de la verdad esto no está tan claro”.
La inspección periódica es fundamental
Es en este punto cuando una situación inesperada puede tener consecuencias desagradables. Y para evitar este riesgo Road House, compañía especializada en la fabricación de materiales de fricción para la industria del automóvil, ha elaborado un decálogo sobre el mantenimiento del sistema de frenos que garantice una conducción segura. Aconseja, entre otras cosas, ser absolutamente riguroso con las inspecciones periódicas de las pastillas, zapatas, discos, etc.
Degradación silenciosa
Lo primero que hay que tener en cuenta es que la degradación progresiva de los elementos del sistema de freno, y en especial las pastillas y los discos, no genera la alerta debida porque nuestra percepción de su funcionamiento se acostumbra a un umbral de seguridad cada vez más bajo.
La forma de conducción influye
Según el tipo de conducción, tu coche estará expuesto a más o menos desgaste de sus componentes. En el sistema de frenos las piezas que sufren más desgaste son las pastillas y los discos de freno y este desgaste depende, además de los kilómetros recorridos, del estilo de conducción de cada persona. Los conductores que suelen exponer al coche a un mayor esfuerzo de frenado deben revisar los frenos con más frecuencia.
Utilizar el freno motor o cambio de marcha
No abuses de los frenos y procura utilizar el cambio de marcha o freno motor. De esta manera podrás evitar que los frenos se calienten y durarán más tiempo en buen estado. Una de las formas de disminuir la velocidad del vehículo es hacer uso de la caja de cambios. Esta maniobra puede resultar de gran utilidad es descensos prolongados como pueden ser los puertos de montaña.
El pedal de freno está "esponjoso”
Haz caso a las señales que emite tu coche y aprende a interpretarlas. Hoy día la mayoría de los coches cuenta con sistemas de aviso de desgaste de frenos por lo que un piloto en el panel de instrumentos nos advertirá con suficiente antelación. Pero si por ejemplo sientes que el pedal de freno está esponjoso o se va al fondo cuando lo pisas, debes llevar el coche al taller para asegurarte de que todo está correctamente.
Atención a las vibraciones
Si vas conduciendo y al pisar el freno notas que hay una pequeña vibración, deberás cerciorarte de que las pastillas y discos de freno están en buen estado. En frenadas de alta velocidad, una vibración en el volante puede ser indicio de que alguna pieza del sistema de frenos está en mal estado, de un desequilibrio entre las cuatro ruedas o de que los discos de freno están alabeados.
Pisando fuerte
Si sientes que tienes que pisar el freno demasiado fuerte para frenar, lo más probable es que las pastillas de freno o los discos estén dañados. En ocasiones es necesario pisar el pedal de freno demasiado fuerte y aún así sentimos que el coche no frena como debería. El profesional del taller será el que nos indique la causa y el que aporte una solución.
Fuga en el circuito de frenos
Si el pedal de freno se hunde cuando lo pisas, puede haber una fuga en el circuito de frenos o que las pastillas de freno estén excesivamente desgastadas. Fugas en el circuito de frenos, aire en el sistema, líquido de freno escaso, inadecuado o contaminado o pastillas de freno muy desgastadas, pueden hacer que el pedal de freno se hunda al pisarlo.
|