|
Uno de cada tres europeos reconoce que no consigue aparcar el coche en el primer intento y en el caso de los españoles, el 30 por cierto afirma que necesita más de un intento para estacionar el vehículo.
Además, según el estudio sobre destreza al volante realizado por la empresa TNS para Ford Europa, del que se extraen estas conclusiones, el porcentaje en las mujeres con problemas para aparcar a la primera es del 37 por ciento frente al 24 por ciento de los hombres.
Ellos se creen mejor que ellas
Otro aspecto destacado del estudio es que el 56 por ciento de los conductores hombres de Europa considera que es mejor a la hora de aparcar en comparación con las mujeres, mientras que el 12 por ciento dice que son ellas las que lo hacen mejor.
En España, sin embargo, el 62 por ciento de los hombres encuestados aseguró tener mayor destreza a la hora de estacionar el vehículo que las mujeres y tan solo un 4 por ciento considera que la situación es la contraria.
Ellas creen todos aparcan igual de mal
Un 29 por ciento de las mujeres opina que los hombres aparcan mejor y un 30 por ciento que son ellas las que se desenvuelven de mejor forma en esta tarea.
Claves de un aparcamiento perfecto
Pero al margen de guerras de sexos, en lo que la mayoría de los encuestados coinciden es en que el momento de aparcar es uno de los más estresantes de la jornada. Quizá por eso la revista de la DGT ha publicado en su última edición las claves para realizar un aparcamiento perfecto.
El número de maniobras no es importante. Para empezar hay que desechar el tópico de aparcar bien es “meter el coche a la primera”. Para los formadores de conductores no importa el número de maniobras, de hecho, los candidatos a conductores solo tienen límite de tiempo para aparcar correctamente durante el examen práctico: dos minutos. Para empezar, saber estacionar bien no significa ser capaz de meter el coche ‘a la primera’.
Tampoco importa tanto la técnica empleada. Para aparcar con seguridad lo importante es controlar la velocidad con el embrague y rectificar con la dirección cuando sea necesario. Y explican que cada conductor debe encontrar “su” forma de aparcar y ser capaz de manejar el vehículo según el espacio disponible, las dimensiones y el radio de giro del vehículo.
Evitar ser un obstáculo peligroso. Lo que sí hay que tener claro es que un conductor que estaciona se convierte en un “obstáculo” para la circulación. Por tanto, hay que saber detenerse en el lugar adecuado y señalizar la maniobra antes de detener el vehículo. En la revista de la DGT se recuerda que si la vía es de sentido único, podremos hacerlo a derecha e izquierda; pero si tiene doble sentido, solo está permitido aparcar a la derecha, es decir, en el sentido de la marcha.
Una vez detenidos comienza la maniobra. Básicamente hay dos formas de aparcar: en paralelo a la calzada (estacionamiento en línea) o en perpendicular (en batería). En ambas, aseguraremos el éxito desde el principio deteniendo el coche en el lugar adecuado, antes de dar marcha atrás.
Aparcamiento en línea
- Alinearnos con el vehículo de al lado, dejando que nuestra trasera sobresalga ligeramente.
- No es recomendable alejarse más de medio metro, o terminaremos el estacionamiento demasiado alejados del bordillo.
- Con el volante totalmente girado hacia la derecha (si el aparcamiento es en ese lado) y comprobando en todo momento los espejos, se retrocede hasta que medio coche esté dentro
- Cambiar el giro del volante buscando como referencia la coincidencia de nuestro retrovisor exterior derecho con el parachoques del vehículo de al lado, o que veamos en el espejo izquierdo la matrícula del vehículo de atrás y la acera.
- Solo queda continuar marcha atrás hasta encajar el coche, y si fuera necesario, rematar la maniobra dando marcha adelante para centrar el vehículo.
Aparcamiento en batería
- Conviene tener en cuenta cómo están pintadas las líneas de estacionamiento, ya que si están inclinadas hacia la derecha será posible aparcar directamente sin utilizar la marcha atrás
- Si las líneas son perpendiculares, es mejor aparcar hacia atrás, ya que si lo hacemos de frente en la salida tendremos dificultades de visibilidad.
- Alienar nuestro parachoques con el faro derecho del vehículo que nos queda a la derecha, sin acercarse demasiado.
- Dar marcha a tras con todo el volante girado hacia el lado donde se aparca.
- Observar por el retrovisor derecho. Cuando la rueda trasera sobrepase el faro del coche aparcado no habrá riesgo de roce.
- Después, el retrovisor izquierdo nos indicará la posición con respecto al coche aparcado en la izquierda
- Si es necesario, se puede rectificar la maniobra adelantando el coche y reiniciando la marcha atrás.
|