|
Varios informes coinciden en afirmar que el estado civil influye de manera decisiva en la manera de conducir y en el índice de siniestralidad al volante. Y algunas aseguradoras han tomado estos datos al pie de la letra para penalizar las pólizas de los que viven sin pareja, sobre todo si, además, son hombres de entre 26 y 40 años.
El problema se plantea a la hora de contratar un seguro, ya que no siempre la diferencia de tarifa aparece reflejada en los modelos de cálculo de las webs de las propias aseguradoras o en las páginas de comparativas de precio de la mayoría de las mediadoras de seguros y mucho menos en el contrato final.
Prueba piloto
Para comprobar este hecho hemos accedido a las diferentes páginas de cálculo directo de aseguradoras y mediadoras a través de Internet, introduciendo en sus campos el mismo supuesto con la única variación del estado civil: soltero o casado. Se trataría de un conductor hombre de 32 años, con once años de antigüedad en su permiso de conducir, sin partes de accidente, propietario de un Golf de 150 Cv y más de 50.000 kilómetros para uso habitual propio y con garaje particular.
Los hombres pagan más
El resultado nos ha llevado a comprobar que la diferenciación tarifaria entre hombre y mujer está totalmente estandarizada en beneficio de esta última y que, salvo en la página de Mutua Madrileña, que no incluye campos para el estado civil, en el resto no sólo se pregunta si se es soltero o casado, sino también separado, divorciado o viudo.
Y más, si están solteros
Los sistemas informáticos de aseguradoras como MMT o Fénix Directo abiertamente la distinción tarifaria en razón a la situación civil, siendo sus pólizas ligeramente más caras para los solteros que para los casados. Para el supuesto mencionado, MMT calcula 995 euros si está soltero y 955 si está casado y Fénix 1.695 euros si es soltero y 1.507 si es casado.
Cotilleo o puñalada trapera
Otras, como Mapfre, Axa, Asefa o Zurich piden este tipo de información, absolutamente ligada al derecho a la intimidad, pero en el resultado final no se aprecia diferencia de precio, si bien es cierto que todas ellas se reservan el derecho de rectificación a la hora de formalizar el contrato, momento en el que las posibles variaciones de precio pueden esconder esta penalización. Los usuarios creen que en estos casos, del “cotilleo” estadístico a la “puñalada trapera” hay un margen casi invisible en muchas de estas aseguradoras.
Cuestionarios “trampa”
Las que no cuentan con la posibilidad de contratación directa por Internet, tanto por la ausencia de este servicio, como por tratarse de cuestionarios “trampa” imposibles de cumplimentar y que te inducen a la llamada telefónica cómo único recurso, como Caser, Reale, Allianz, Liberty, Catalana Occidente o Pelayo esperan al contacto directo para preguntarte sobre tu estado civil.
Las mediadoras cumplen órdenes
Puestos al habla con el call center de www.comparativasegurosdecoche.es, en el número 902 945 269, nos informaron de que a ellos les da lo mismo el estado civil del internauta, pero es que las compañías sí lo tienen en cuenta y se lo exigen.
Las estadísticas mandan
El problema de esta intromisión de las aseguradoras en la vida privada de sus clientes está en que, al final, las estadísticas mandan. Esperanza Valero, médico y colaboradora de la Asociación de Prevención de Lesiones Medulares, asegura en su informe sobre siniestralidad y estado civil las tasas de accidentes e infracciones de tráfico son un 50 por ciento más altas entre los solteros y los viudos que entre los casados y aumentan hasta el doble entre los divorciados. Y es que, según Valero, “el estado civil permite medir la estabilidad afectiva y establecer su incidencia en la accidentalidad”.
Los hombres pierden más puntos
Por su parte, el estudio elaborado por el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) y la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) confirma que el 93 por ciento de los asistentes a los cursos oficiales de recuperación parcial de puntos o de permiso de conducir son hombres, un dato que llama la atención teniendo en cuenta que el 42 por ciento de los conductores que hay en España son mujeres.
Solteros y alcohol
Confirma también que los solteros o sin pareja y con estudios medios son los que pierden más puntos por culpa del alcohol, conformando el perfil dominante del 56 por ciento de los asistentes a los cursos para recuperar los puntos.
Casados pegados al móvil
Un 44 por ciento de los asistentes al curso son hombres casados, que cuentan con mayor nivel de formación que los solteros, y que han perdido puntos por el uso del móvil y por exceder los límites de velocidad.
Los profesionales, más prudentes
Sólo el 13 por ciento de los alumnos son conductores profesionales, que restan créditos en la mayoría de los casos por usar el móvil y no utilizar el cinturón de seguridad.
Perfil tipo del infractor
Básicamente, el perfil tipo del infractor al volante que ha perdido su saldo de puntos describe a hombres de entre 26 y 40 años (45 por ciento), con estudios medios (35 por ciento), solteros (57 por ciento) y que han acudido a la autoescuela por mandato judicial (40 por ciento). Las principales causas de las sanciones son el exceso de velocidad (46 por ciento de los casos), el uso del móvil (30,8 por ciento) y circular bebido (27,4 por ciento).
La lacra de la soltería
Según el artículo 14 de la Constitución “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, salvo a la hora de contratar un seguro de coche, desgravarse en la declaración de la renta, acceder a ayudas o viviendas de protección oficial o simplemente llenar la cesta de la compra obligatoriamente con productos de tamaño familiar que terminan caducados, situaciones todas ellas en la que ser soltero es una lacra personal y un lujo imposible.
|