|
Bartolomé Vargas, fiscal delegado de seguridad vial, es partidario de que se cambie la ley para que «ni un taxista ni nadie» pueda transportar a un niño en un vehículo sin los sistemas de retención adecuados a su talla y peso.
Esto implicaría que taxis y autobuses llevaran sillitas o elevadores para los niños, lo cual puede ser sumamente complicado dados los distintos modelos que requieren las diferentes tallas infantiles.
La utopía ¿posible?
«Es una utopía por la que hay que luchar», dijo Vargas. El fiscal dijo que, junto con la Dirección General de Tráfico (DGT), se está estudiando la posibilidad de modificar la legislación. Y añadió: «Espero que en un futuro no muy lejano todos los niños, en todos los vehículos, vayan protegidos».
La ley obliga a que los menores de 135 centímetros de estatura viajen siempre sujetos con el sistema de retención correspondiente a su talla. A partir de esta altura, pueden ir simplemente con el cinturón de seguridad del vehículo.
Padres culpables
En el último encuentro de fiscales de seguridad vial se acordó solicitar que los conductores que no hayan colocado el cinturón de seguridad o la sillita a un menor muerto o herido de gravedad sean declarados culpables de homicidio y lesiones imprudentes. En el 2008, fallecieron en España 40 menores por no ir adecuadamente sujetos. Tras el revuelo que se formó con estas amenazas, el fiscal matizó que «En el caso de un padre que además ha perdido a su hijo, nos lo pensaríamos mucho porque los fiscales también somos sensibles».
Los taxistas se rebelan
Cuando salió la ley, los taxistas se rebelaron contra esta reglamentación, pues no era viable que tuvieran que llevar un montón de modelos en su maletero para adecuarse a cada niño. La DGT accedió a eximirles de dicha responsabilidad. Sin embargo, para desplazamientos interurbanos los padres tienen la obligación de aportar el dispositivo.
Según el fiscal, «Hay una contradicción muy grande entre que se obligue a los padres a llevar los sistemas de retención y se exima a los taxistas, cuando cualquier conductor que lleve a un niño está obligado jurídicamente a su guarda».
El presidente de la Confederación del Taxi de España tachó de «absurda» la propuesta. «No es que no estemos de acuerdo, sino que es logísticamente imposible que podamos trasladar los cuatro modelos de sillitas existentes en el maletero», explicó.
El Real Automóvil Club de España (RACE) reconoció que es difícil llevar las sillitas en el caso de los autobuses pero, para los taxis propuso que se solicite el servicio por teléfono, de manera que el taxista pueda pasar por unos puntos de recogida a por la sillita adecuada, como se hace en otros países. Y ofreció a la DGT sus oficinas para que los taxistas pudieran recoger las sillas infantiles.
|