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En las calles que estén limitadas a 30 kilómetros por hora las bicis podrán circular por encima de la acera, por el centro de la calzada e incluso en sentido contrario, según ha anunciado el subdirector de Normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT), Ramón Ledesma, durante su participación en el II Encuentro de Seguridad Vial que se acaba de celebrar en Córdoba.
Cinco días después tenemos que actualizar este reportaje ya que el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Interior corrige a la DGT y asegura que de subir las bicis a las aceras nada de nada. Del resto de las medidas por ahora no ha dicho nada, pero de aquí a su aprobación puede pasar de todo, incluso que no se modifique el Reglamento General de Circulación.
Las "Pere-grulladas" de la DGT
Que las políticas medioambientales están de moda es tan innegable como que la mayoría de ellas están carentes de contenido práctico, se quedan en mera declaración de intenciones o esconden negocios inconfesables de ciertos lobbys de “lo alternativo”. Pero que lo políticamente rentable pueda poner en riesgo la vida de los ciudadanos es más que una de las típicas "Pere-grulladas" de la DGT, es una cuestión que, como poco, debería hacer reflexionar a su director general, Pere Navarro, a su subdirector, Ramón Ledesma, y a todos los que tienen en sus manos el poder de regular o legislar.
Regulación preocupante y contradictoria
Esto es lo que está pasando con el uso de las bicicletas, estandarte de lo alternativo en cualquier campaña municipal de las grandes urbes, y ahora también de la DGT, que "echa a los ciclistas a los leones de la inseguridad vial" con una contradictoria y preocupante regulación, según las asociaciones de automovilistas y peatones, que afectará tanto a sus usuarios, como a los peatones, conductores de otros vehículos y el propio tránsito vial. Todos coinciden en afirmar que con esta regulación los ciclistas (y ahora también los peatones) estarán más desprotegidos que nunca.
Las bicis se suben a las aceras, según la DGT
Actualmente, el Reglamento General de Circulación contempla a las bicicletas como un vehículo de motor más y prohíbe su circulación con carácter general por las aceras. Sin embargo, la primera intención de Tráfico era permitir a las bicicletas circular en aceras de más de tres metros de ancho, aunque, en cualquier caso, estaría prohibido acercarse a menos de un metro de la fachada de los edificios para dejar un paso reservado a los peatones.
Los peatones no están de acuerdo
El foro de organizaciones peatonales "Andando" han expresado su más absoluta oposición a la intención de la Dirección General de Tráfico (DGT) de permitir la circulación de bicicletas por aceras que midan más de tres metros de ancho. Para esta agrupación, que coordina a asociaciones de viandantes de Cataluña, Andalucía y Madrid para la defensa los derechos de los peatones, las bicicletas, aunque cuenten con características especiales, son vehículos y "su circulación por las aceras debe prohibirse de manera clara en las legislaciones locales y estatales”. Peatón y bicicleta no son equiparables para las asociaciones de peatones, que consideran que “ahora el peatón no irá seguro ni por las aceras ya que puede ser arrollado ‘legalmente’ por una bicicleta, por muy pegado a la pared que vaya”.
Rubalcaba las baja y nos llama imbéciles
Cinco días después de hacerse pública la intención de permitir circular a las bicicletas por las aceras, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, desmintió este extremo y matizó que sólo podrán circular por las zonas reservadas a peatones si existe carril-bici, lo cual no supone ninguna diferencia con respecto a la situación actual. A su juicio, la medida propuesta por la DGT «se ha interpretado justo al revés», ya que la intención de Tráfico es evitar la «inseguridad» que padecen los peatones que en determinadas ciudades y en aceras de menos de tres metros deben compartir su espacio con las bicicletas. Es decir, la DGT no se ha equivocado, una vez más, el problema es que los periodistas y los ciudadanos no hemos entendido bien lo que han dicho (grabado y transcrito) Ledesma y Pere Navarro, seguramente porque no tenemos capacidad para asimilar algo "tan comlpejo" o simplemente porque somos unos perfectos imbéciles.
Por el centro de la calzada
Según las declaraciones de Ledesma en Córdoba, además de poder circular por las aceras (o no), las bicicletas ya no estarán obligadas a colocarse a la derecha de la calzada, sino que podrán ir por cualquier carril en vías limitadas a 30 kilómetros por hora.
Y en sentido contrario
"Es el momento de fomentar el uso de la bicicleta y de no poner trabas", afirmó Ledesma en un alarde de “buen rollo”. Por eso declara la “ley de la jungla” permitiendo que las bicicletas también puedan circular en sentido contrario (o no) en los polémicos carriles de contrasentido por su nivel de peligrosidad.
Todos a 30 km por hora
Las asociaciones de peatones sí ven con buenos ojos la intención de la DGT de reducir a 30 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en las vías urbanas de un solo carril o de un único carril por sentido. Para los colectivos de peatones esta reforma, supondrá una clara mejora para la sostenibilidad y la seguridad vial en las ciudades españolas y, además, facilitará, entre otros aspectos la circulación de las bicicletas por la calzada en la mayor parte de las ciudades.
Se prohiben los cascos “quitamultas” a los motoristas
Por otro lado, Ledesma también ha anunciado que la DGT aprovechará la reforma del Reglamento General de Circulación para prohibir (o no) los llamados "cascos quitamultas" a los usuarios de motos y motociclistas, es decir, aquellos que no cubren la barbilla y no están homologados, ya que "no sirven para proteger" y "no son seguros para el conductor". Asimismo, se eliminará la excepción por la que se permitía a algunas personas a circular en motocicleta o ciclomotor sin cascos por razones de salud, con un justificante médico,
Los ciclistas tienen la cabeza más dura
De este modo, Ledesma ha comunicado que a partir de la aprobación de la norma nadie podrá circular en estos vehículos sin casco”. Todos excepto los ciclistas, que al parecer tienen la cabeza más dura y no necesitan protegerla, ya que con en el nuevo reglamento no sólo no se exige el uso permanente de casco a los ciclistas, sino que se incide en la permisibilidad de ir sin él, salvo en los trayectos interurbanos. O sea, que a la misma velocidad permitida, 30 Km por hora, los motoristas están obligados a ir con casco integral y a los ciclistas se les anima a ir desprotegidos. Un contrasentido más de la DGT, que a lo mejor debería exlicar también Rubalcaba para que lo entendamos bien.
Nada sobre dispositivos lumínicos
Ni que decir tiene que, salvo que sorprendan en el texto final de la nueva normativa de circulación, ni Ledesma ni Pere Navarro han hecho mención a la obligatoriedad de que los ciclistas sean más visibles con dispositivos lumínicos o reflectantes, sobre todo ahora que, con la crisis, la mitad de las vías urbanas se alumbran con las luces de los escaparates comerciales. Eso sí, los coches estarán obligados a partir de 2013 a llevar por el día luces de cruce o dispositivos diurnos para mejorar su visibilidad.
“Sólo” 13 ciclistas muertos en zonas urbanas
En este mismo foro, el director de Tráfico, Pere Navarro, ha señalado durante su intervención en una mesa redonda que "la bicicleta es un medio mucho más seguro de lo que la gente piensa", y apuntó que “en 2009 fallecieron dentro de las ciudades (solo) 13 ciclistas por accidentes de tráfico”. Por ello, el objetivo de Tráfico, según Navarro, es fomentar el uso de la bicicleta, "no como medio de transporte alternativo, sino preferente".
Estadísticas a la carta
Una vez más, las estadísticas de la DGT sirven a la causa del momento, ya que esos 13 muertos no fueron situados en su contexto dentro del parque medio de bicicletas circulantes en zonas urbanas, lo que impide hacer una comparativa real con el resto de vehículos de dos ruedas (motos y ciclomotores), que supusieron en 2009 el 31 por ciento de los lesionados en accidentes de tráfico en zona urbana y 113 muertos, con un 15 por ciento del parque total de vehículos. Teniendo en cuenta que el número de bicicletas en zona urbana es ostensiblemente menor que el de motos y motocicletas, la cifra de 13 muertos podría tener un valor bastante más dramático que el expresado por el director de la DGT.
Los accidentes de ciclistas aumentan
De hecho, en la redacción del balance de sinestralidad en 2009 elaborado por la DGT se puede leer que “el importante incremento de la movilidad en bicicleta en los últimos años ha supuesto un importante incremento de accidentes con heridos leves, que ha pasado de 1.150 en el año 2003 a 1.947 en 2009, aunque su participación en la accidentalidad grave se mantiene estable: 15 muertos y 202 heridos graves en 2003 y 13 muertos y 221 heridos graves en 2009”. Que no se haya reducido el número de ciclistas muertos en 6 años a Pere Navarro le parece un dato positivo, sin embargo la reducción en el resto de vehículos se anunció a bombo y platillo como un éxito de las políticas de actuación de la DGT.
La bici como híbrido
Tanto los accidentes de bicicletas como los de motos y ciclomotores son mayoritariamente colisiones frontolaterales y se producen durante el día y en los días laborables. No se entiende, por tanto, por qué en lugar de igualar las normas de seguridad de las bicicletas a las motos, en cuanto a código de circulación y seguridad pasiva, se las descataloga del capítulo de vehículos de dos ruedas y se las incluye en una nueva categoría híbrida entre vehículo y peatón, más permisiva, menos sancionadora y, sobre todo, más mermada de protección.
Un reino de taifas en materia de Tráfico
Con esta regulación del uso circulatorio de la bicicleta, la DGT pretende, además, dar cobertura legal a los ayuntamientos que, aunque en el ámbito estatal está prohibido, permiten en algunos casos que las bicis circulen por las aceras, al parecer sin que nadie sancione tales infracciones. Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) dice al respecto en el diario La Razón, que en materia de Tráfico, España es un reino de taifas con 8.000 normativas de tráfico diferentes en 8.000 ayuntamientos. Y, por poner un ejemplo –añade–, el 95 por ciento de los ayuntamientos no cumple el carné por puntos».
En contra del Tribunal Supremo
Lejos de toda sospecha de corporativismo, el presidente de AEA añade que considera incluso positivo que los ciclistas puedan circular por el centro de las "zonas 30", algo que ya se aplica en Francia, pero cree «que lo que la DGT ha propuesto (como siempre) no es más que una copia del reglamento francés». Y lo que no ve claro es la posibilidad de que los ciclistas circulen por las aceras, pues «el Tribunal Supremo estipula que sólo pueden circular por carriles bici. En este caso, tendría que afrontarse una reforma legal», pero eso no parece preocuparle ahora a Pere Navarro, cuya capacidad de diseñar estrategias de mejora para la seguridad vial no suele pasar del departamento de traduciciones de francés de la Dirección General de Tráfico.
Las asociaciones piden responsabilidad
Las asociaciones de automovilistas y peatones están de acuerdo en que la bicicleta es una opción de transporte más, que hay que respetar, facilitar, potenciar y regular, pero con responsabilidad, y no solo por salud ambiental y recuento de votos, a costa de la buena imagen que aporta el ecologismo político.
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