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El pasado 13 de diciembre un examinador de Vizcaya fue víctima de un intento de agresión física con arma blanca por parte de un aspirante al recibir el resultado de “no apto” en el examen práctico para la obtención del permiso de circulación.
Ser examinador de tráfico se ha convertido en una profesión de riesgo, sobre todo en el último año. La situación se ha hecho tan insostenible que asociación española del gremio, Asextra, ha dirigido un escrito al secretario general de la DGT en el que se exige la elaboración de un protocolo de seguridad encaminado a salvaguardar la integridad física de los funcionarios-examinadores, en el que se incluya como medida prioritaria que el resultado de las pruebas no tenga que notificarse “cara a cara”.
Tienen que soportar a diario insultos y amenazas
Según el presidente de Asextra, Joaquín Jiménez Murillo, la frustración de algunos aspirantes, que necesitan varias convocatorias para aprobar el práctico de conducir y los efectos de la crisis económica, que dificulta aún más pagar clases extras, ha acentuado la tensión que se vive en los centros de examen de la DGT, pasando de los insultos y amenazas a los intentos de agresión física.
Los suspensos se duplican
Los pocos alumnos que deciden continuar su formación después de aprobar el examen teórico, una gran parte tiene que esperar por falta de recursos económicos, buscan ahorrarse dinero dando menos clases prácticas de las que realmente necesitan, lo que les lleva a suspender el examen práctico por falta de preparación. Esta precipitación a la hora de examinarse ha provocado que descienda entre un 40 y un 50 por ciento el número de aprobados.
En Francia fue necesaria la muerte de un examinador
Para Nieves Alberdi, portavoz provincial de Asextra, el momento en el que el examinador corre más riesgo es en la notificación del resultado de la prueba: “el problema es que si un alumno te pregunta al finalizar la prueba estamos obligados por ley a explicarles nuestra decisión”. Y sin embargo la solución parece tan sencilla como «colocar unos tablones con notas, como hacen en las universidades», o notificar los resultados a las autoescuelas, como se hace con el teórico, o enviarlas por correo certificado directamente a los domicilios de los aspirantes, medida adoptada por Francia, después de que asesinaran a un examinador hace unos años.
Sin respuesta de la DGT
Los examinadores han protagonizado varias manifestaciones de condena por las agresiones a sus compañeros a lo largo del 2010, en las que pedían las medidas necesarias para evitar las agresiones verbales y físicas a las que están sometidos diariamente, sin que haya habido respuesta hasta ahora por parte de la Dirección General de Tráfico.
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