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Con la llegada del buen tiempo las motos duplican su presencia en las calles y carreteras, y también su índice de siniestralidad. La DGT recuerda en un artículo de su revista cuáles son las principales causas de los accidentes en moto y cuáles son las diez reglas de oro para se un conductor seguro.
Según datos de la DGT, la década pasada vivió un espectacular aumento del parque de motos (entre 2004 y 2007 casi se cuadruplicaron las matriculaciones, de 77.000 a 280.000) y un dramático aumento de la mortalidad de los motociclistas (558 fallecidos en 2007). El número de conductores de moto ha seguido creciendo y la siniestralidad de este vehículo se ha convertido en un asunto prioritario a mejorar durante los próximos años, pues, a pesar de las mejoras logradas (244 fallecidos en 2010), el coste sigue siendo importante.
Educar en el respeto
Así los expertos están de acuerdo en que para solucionar el problema de la siniestralidad de las dos ruedas es necesaria una formación adecuada de los motoristas, que actualmente adolecen de carencias básicas en educación, formación y sensibilización. “No estamos educados en el respeto al riesgo y asumimos demasiados cuando conducimos”, opina Juan Carlos Toribio, especialista en Seguridad Vial de Asociación Mutua Motera.
Anticiparse a los acontecimientos
¿Qué es necesario, entonces, para ir seguro en moto? ¿Cuáles son las principales pautas a seguir, los ‘consejos de oro’, para el motorista? Los especialistas coinciden. El primero de ellos es la anticipación. “Para conducir cualquier vehículo con seguridad hay que anticiparse, ir por delante de lo que pase para en la vía y adoptar las medidas necesarias en caso de imprevisto. Y en moto más, pues el riesgo es mayor” explica Manuel Acosta, responsable de Formación Vial de la DGT. “El motorista debe poner toda su atención –apunta Toribio–. Mantener todos los sentidos alerta es básico. Es uno de los pilares de la conducción defensiva”.
Conocer las propias capacidades
Es fundamental que cada motorista conozca sus capacidades, sepa hasta dónde es capaz de llegar. “Hay que concienciar al motorista sobre dónde están los riesgos y decirle que si quiere acercarse al límite y liberar endorfinas, que vaya a un circuito”, afirma Roberto Ramos, especialista en Seguridad Vial de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE).
Conocer y respetar las normas
Otro punto clave es conocer las normas y saber adaptar la conducción a cada entorno. “En zonas urbanas, hay muchos más vehículos que en carretera, por lo que es fundamental mostrarse siempre a los demás conductores. En cambio, en carretera, las altas velocidades agravan las consecuencias de las caídas y los vehículos de dos ruedas son mucho más vulnerables a las condiciones climatológicas adversas” añade Acosta.
Preparación y conducción preventiva
Otra clave es tener buena preparación: mejor ir ‘sobrado’ de conocimientos que justito. Pedro Arnella, monitor de la Escuela TAC explica: “El motorista seguro es el que sabe mucho y no tiene que usar todas sus habilidades. Sabe 10, pero va a 5; conduce por debajo del nivel que tiene y deja un margen de seguridad para estar preparado. Un conductor es más seguro cuanto más se sabe y más le sobra para llegar al límite. Y ese margen es el que te salva la vida”.
Las 10 claves de oro
El riesgo para el motorista puede proceder, por tanto, de muchos frentes distintos, desde la misma inestabilidad del vehículo al mal estado de la vía. Pero son las carencias en la formación del conductor las que, con más frecuencia, ponen en jaque su propia seguridad. La DGT recuerda en un artículo de su revista las diez claves de oro para ir seguro en moto.
- Haz por ver y que te vean. Hay que evitar los ángulos muertos de otros vehículos y hacerse ver para que el conductor del vehículo de delante se dé cuenta de la presencia de un motorista; mantener la visera siempre limpia y sin empañamientos, y no olvidar que en moto es obligatorio llevar encendido el alumbrado de día y de noche
- Ojo a las intersecciones. Moderar la velocidad en los cruces sobre todo en los caso de baja visibilidad. Al aproximarse, hay que observar la situación y elegir el carril adecuado para girar sin invadir el sentido contrario.
- Disciplina de carril. En carretera es preferible ocupar la mitad derecha del carril. En curvas y cambios de rasante con poca visibilidad hay que aproximarse a la derecha lo más posible. En ciudad con mucho tráfico es aconsejable ocupar el centro del carril para evitar que otros vehículos pasen demasiado cerca y perdamos el equilibrio. No es buena idea aprovechar la agilidad de la moto para hacer zig-zag entre vehículos porque los conductores de estos no verán la maniobra con suficiente antelación.
- Frenar con seguridad. Para frenar con seguridad en moto se utilizan los dos frenos a la vez, pues el delantero frena más que el trasero. De esta forma se compensa y se evitan derrapes o que el conductor salga proyectado del asiento.
- Planear los viajes en grupo. En salidas en grupo es recomendable no más de cinco motos y situar a los dos motoristas más expertos en la cabeza y en la cola; planificar la salida (itinerarios, frecuencia y lugares para descansar…), y mantener el orden acordado.
- Adelantamientos. No todos los adelantamientos son realizables, hace falta distancia suficiente para volver al carril propio. En caso de duda, mejor desistir de adelantar y no dejarse llevar por la pasión de conducir una moto.
- Condiciones climatológicas. La conducción de una moto varía según la época del año. Con temperaturas bajas, la adherencia es menor. Si llueve, las primeras gotas hacen el asfalto deslizante. Hay que asegurarse de llevar los neumáticos siempre en buen estado.
- Cuidado con la distancia. La separación lateral y frontal con otros vehículos es el escudo protector del motorista. Sobre dos ruedas la carrocería es el propio cuerpo y lo que en un turismo es una abolladura, en moto puede ser una herida grave.
- Como si fueran uno. Hay que tener en cuenta que cuando se lleva a un pasajero de “paquete” es más difícil mantener la moto a baja velocidad. El pasajero tiene que saber que debe ir pegado al conductor y seguir sus movimientos, no contrarrestarlos.
- Sin auriculares. En moto están prohibidos los auriculares conectados a reproductores de música, transistores o comunicadores entre los motoristas y con el pasajero. Los dispositivos de intercomunicación solo están permitidos para dar instrucciones la los aspirantes al permiso de motocicleta durante su aprendizaje.
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