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El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha advertido sobre los peligros a los que se expone un conductor al aceptar consumir «el típico chupito gratis» después de comer en un restaurante. «No sé por qué extraña razón cultural, cuando te dicen que la casa invita parece que no puedes decir que no –declaró Pere Navarro–. En el mejor de los casos, su ingesta puede llevar a una sanción por alcoholemia positiva y en el peor de los casos, a un accidente», concluyó.
Campaña a favor del refresco
Estas declaraciones tuvieron lugar durante la presentación de la campaña "Un refresco, tu mejor combustible", dirigida a concienciar a los conductores sobre la importancia de combatir la fatiga, un importante factor de riesgo para la siniestralidad.
Durante la presentación, junto con el Real Automóvil Club de España (RACE), la Asociación de Refrescos, Anfabra, y la DGT, se insistió en que el cansancio es un importante factor de accidentalidad. La fatiga se considera la cuarta causa de mortalidad en carretera. Por eso, en plena etapa vacional, se ha hecho hincapié en la conveniencia de parar cada dos horas para descansar e hidratarse con agua o refrescos sin alcohol.
Ni chupito ni cervezas
Dos cervezas ya dan positivo en un control de alcoholemia, según un estudio presentado por Dvuelta. Sus datos señalan también que, según los expedientes de multas, cuatro de cada diez denuncias por positivos en alcoholemia son debidas a bebidas alcohólicas de baja graduación.
El desconocimiento de los conductores, que ignoran que "tan poca" cantidad de alcohol ya da positivo, la frecuencia y hábito de su consumo en nuestro país y la proliferación de controles de la Guardia Civil, han hecho que se disparen las sanciones, sobre todo en los meses de calor. Un 52% de los conductores no sabe que la ingestión de dos cervezas es suficiente para dar positivo, pero, paradójicamente, ese mismo porcentaje opina que el nivel de alcoholemia para conducir debería establecerse en cero. Esto demuestra que no evaluamos correctamente el riesgo que supone tomar algo tan popular como es la cerveza.
Según el estudio, casi el 70% tiene perfectamente claro que la influencia en el nivel de alcohol en sangre de los licores de alta graduación es altísima. El 69% ignora que la llamada “cerveza sin” contiene hasta un 1,2% de alcohol.
Bebemos mucho
La DGT dice que el 30% de los muertos en accidente presentan alcohol en sangre. Por eso quiere esforzarse en concienciar e informar sobre las bebidas que todo el mundo considera de baja graduación y prevé revisar la reglamentación que permite su venta en las gasolineras y estaciones de servicio. En este sentido destaca que existen países que lo prohíben desde hace muchos años.
Los españoles somos de los más bebedores de la Unión Europea. El 34% bebemos por encima de lo tolerado, frente al 29% de la media comunitaria. Además solemos minimizar y quitar importancia a los riesgos del alcohol durante la conducción: aunque lo consideramos peligroso, nos lo parece sólo en los demás, no en nosotros mismos. El 24% (diez puntos más que la media europea) de los españoles dicen que conducirían dos horas después de haberse pasado con el alcohol.
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