|
Hasta el viernes 18 de noviembre, los autocares dedicados al transporte escolar serán objeto de vigilancia por parte de los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, dentro de las campañas de seguridad vial que anualmente realiza la Dirección General de Tráfico para prevenir accidentes en este tipo de transporte.
Durante los cuatro días de duración de la campaña de sensibilización y vigilancia, los agentes intensificarán las inspecciones, comprobando que las autorizaciones y documentos que deben tener dichos vehículos sean los correctos para la prestación del servicio.
Asimismo, los agentes verificarán que las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo son los que exige la normativa, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducción o los tiempos de conducción y descanso.
Un sector seguro
El año pasado, 54 autobuses escolares estuvieron implicados en accidentes con víctimas en los que resultaron heridas 44 personas (6 conductores y 38 pasajeros). Hasta el 15 de octubre de este año, 28 autobuses escolares se han visto implicados en accidentes con víctimas en los que han resultado heridas 22 personas (e conductores y 19 pasajeros)
La seguridad es la máxima prioridad en este tipo de transporte y las cifras de siniestralidad anuales reflejan que éste es un sector seguro, especialmente, si se toma como criterio de comparación el número de fallecidos por viajero –kilómetro recorrido.
El mayor peligro está en las paradas
La velocidad inadecuada y las distracciones son las principales causas de los accidentes en los que están implicados este tipo de vehículos. Pero el 90 por ciento de los accidentes que se producen durante el transporte escolar tienen lugar en el momento de subir o bajar del vehículo o justo en los instantes inmediatos. En muchos casos se trata de atropellos causados por una distracción del menor, del conductor del transporte escolar o de los padres.
Para evitar este tipo de accidente se recomienda a los padres respetar las paradas, ir con tiempo suficiente, no esperar a los niños al otro lado de la calzada.
El cinturón de seguridad obligatorio desde 2007
Se prestará especial atención al uso del cinturón de seguridad en aquellos autocares que lo lleven. Según la Federación Española Empresarial del Transporte de Viajeros (Asintra) solo dos de cada cinco autocares que realizan transporte escolar (38%) llevan instalados cinturones de seguridad.
La Unión Europea emitió una Directiva Comunitaria, que España ha transpuesto a su ordenamiento jurídico, que establece que desde octubre de 2007, se deniega la matriculación a cualquier autobús que no lleve instalados los sistemas de retención.
El uso del cinturón reduce las lesiones en un 90 por ciento
Según diversos estudios el uso de un sistema de seguridad en autobuses reduciría las lesiones mortales en un 90 por ciento en caso de choque frontal o vuelco, ya que correctamente abrochado evita la proyección del pasajero (adulto o niño) y reduce los impactos en el pecho, abdomen y piernas.
De los 22 heridos leves registrados este año en los que estuvo implicado un autobús escolar, 7 no llevaban cinturón de seguridad.
Caminos escolares seguros
Pese a que el 60 por ciento de los desplazamientos realizados entre semana por niños menores de 14 años para ir a la escuela se realiza a pie (según la encuesta Movilia del Ministerio de Fomento), un 70 por ciento de los escolares de primaria no va nunca solo al colegio (Attitudes 2009).
Por este motivo y con la intención de fomentar la movilidad sostenible desde edades tempranas, la DGT en colaboración con la Federación de Municipios y Provincias promoverá e incentivará los caminos seguros escolares. Se trata de seleccionar itinerarios básicos de ida y vuelta del colegio, a través de la revisión de los elementos que conforman la movilidad urbana a pie, en bicicleta o en transporte público, dejando el vehículo privado para un uso subsidiario en este tipo de desplazamientos.
|