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Pere Navarro, director general de Tráfico, ha descartado que las cifras de siniestralidad registradas el pasado fin de semana, el más trágico de todo el año, se deban a la "huelga de bolis caídos", según la cual los guardias civiles no están poniendo multas. Las cifras indican que 26 personas han perdido la vida entre el viernes día 6 y el domingo 8 de agosto y que 30 más han resultado heridas. Hay fines de semana buenos y malos, ha manifestado, y los datos globales son buenos, el número de víctimas desciende notablemente.
En Europa están de acuerdo
Es cierto que primero dijo que no existía la "huelga de bolis caídos", pero las cifras de la Guardia Civil son otras: el número de multas por infracciones cayó de 188.476 en junio de 2009 a 94.565 en el mismo mes de 2010, es decir, 93.911 multas menos; y eso que este año ha habido 4.833 patrullas más. Se calcula que solo en este mes la DGT ha recaudado de 12 a 15 millones de euros menos de lo habitual.
Navarro ha señalado que las multas son necesarias por su efecto disuasorio, e insiste en que en la Unión Europea se piensa lo mismo. "El número de denuncias y la cifra de muertos tienen tendencias opuestas". Y añade: "Lo dice la Unión Europea: a más vigilancia y control, es decir, a más multas, menos infracciones y menos accidentes".
No es por recaudar
Según el director de la DGT no hay ningún afán recaudatorio. Para demostrarlo, ha sacado a relucir las estadísticas de las dos últimas décadas, en las que se aprecia que el alza significativa en el número de denuncias en 2004 y en 2007 coincide con un descenso asombroso en el número de fallecidos, y eso sin menospreciar el efecto de la implantación del carné por puntos. La conclusión, según la DGT, es clara: el hecho de que se pongan menos multas está afectando a la siniestralidad y a la seguridad en las carreteras. Por eso Navarro ha pedido prudencia a los conductores que vayan o vengan de vacaciones.
Razones para la protesta
Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil protestan sibilinamente para pedir mejoras laborales y quieren la equiparación de sus condiciones laborales con las de otros cuerpos policiales. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha convocado una protesta en toda regla para el próximo 18 de septiembre.
Plus de productividad
Cuando a Pere Navarro se le ha preguntado sobre si es cierto que Interior paga complementos salariales a los guardias según las multas que pongan, ha respondido que no, que la nómina es igual todos los meses. "Todos los guardias civiles cobran lo estipulado, que es lo mismo cada mes", ha dicho. Sí reconoce la existencia de un plus de productividad de 150 euros para los agentes de tráfico, "una compensación necesaria para quienes tienen que trabajar todo el día en la carretera", pero niega que dependa de las multas.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), en cambio, denuncia que se ha impuesto un sistema de evaluación a los agentes de tráfico que busca reprimir la huelga de bolis caídos. El baremo premia con un punto los auxilios en carretera, con dos puntos las multas por infracción de la Ley de Seguridad Vial y las intervenciones en accidentes, con cuatro puntos las denuncias que afectan al transporte de personas y mercancías, y con cinco las detenciones y las alcoholemias positivas.
"Todos los grandes colectivos tienen algún sistema de evaluación de la actividad individualizada y desde principios de año trabajábamos en su actualización", dice el director de Tráfico para rebatir la relación entre el nuevo baremo y la huelga de bolis caídos.
Un malestar creciente
El resultado es que quien no pone multas demuestra un bajo rendimiento y, por tanto, se queda sin cobrar un plus de productividad. Y eso, unido a la bajada de sueldos del 5%, a que los guardias civiles trabajan 22 horas mensuales más que los policías nacionales y a que tienen turnos que dificultan la conciliación de la vida laboral y familiar, les ha llevado a la protesta actual y a la determinación de emprender acciones futuras.
Miembros de la AUGC aseguran que, además, se está intimidando verbalmente a mandos intermedios para que informen de qué agentes ponen menos multas, y que hay cuarteles en los que se piden los nombres del personal que denuncia poco para retirarles los complementos.
Entre acusaciones mutuas y rumores sin confirmar, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha manifestado que la obligación de la Guardia Civil es cumplir la ley, "y poner multas entra dentro de la ley".
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