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Cuando uno circula con los neumáticos desgastados o en mal estado tiene muchas papeletas para sufrir un accidente. Es cierto que, a veces, vamos retrasando el cambio porque nos viene mal hacer el considerable desembolso que supone, pero, ojo, porque aparte de estar poniendo en juego nuestra seguridad y la de los demás, nos arriesgamos a que nos impongan una multa.
Por qué son tan importantes
Sobre los neumáticos recae el comportamiento dinámico del coche. Son los puntos de unión entre el vehículo y el suelo y el lugar donde se distribuye el peso. Constituyen el elemento de seguridad activa más importante.
Además, existe una relación directa entre el neumático y la distancia necesaria para frenar, ya que un neumático desgastado tiene una menor espesura en contacto con el pavimento; es decir, algo parecido a caminar con las suelas de los zapatos viejas.
Se calcula que la zona de contacto de un coche con unos neumáticos en buen estado es del 77%, mientras que si la banda de rodadura está por debajo de 1,6 mm es solo del 5%.
Es nuestra obligación
La Inspección Técnica de Vehículos verifica el estado de los neumáticos de forma legalmente regulada, pero es obligación del conductor incluir la vigilancia de las ruedas entre sus trabajos habituales de mantenimiento.
Según el Reglamento General de Vehículos, los neumáticos deben tener una profundidad de dibujo superior o igual a 1,6 mm en las principales ranuras de la banda de rodadura. De ahí que la Comisión de Fabricantes de Neumáticos haya lanzado una campaña para concienciar a los conductores de que su dejadez en el asunto puede acarrearles una multa de 150 euros.
Los fabricantes recuerdan que, además de la profundidad estipulada, los neumáticos deben mantener la inscripción reglamentaria, no tener ampollas ni otras deformaciones, roturas, grietas, despegues, etc.
Accidentes por mal estado
Un estudio del RACE y Goodyear, la empresa fabricante de neumáticos, dice que más de un millón de vehículos circulan en nuestro país con defectos muy graves en las ruedas. La DGT afirma que entre los accidentes producidos por un fallo en el vehículo, el 53% se debe a neumáticos en mal estado, un 19% a pinchazos o reventones (casi siempre relacionados con el mal estado del neumático) y un 1% a la pérdida de una rueda mientras se circula.
Los peores problemas
A la hora de valorar lo más peligroso, estos son los problemas más frecuentes:
- Llevar neumáticos de distinto tipo en el mismo eje
- Circular con menos de 1,6 mm de profundidad en el dibujo
- Tener un desgaste irregular
Características del neumático ideal
Un buen neumático debe…
- Tener un perfecto anclaje entre la cubierta y la llanta
- Favorecer la estabilidad lateral
- Agarrarse bien al pavimento
- Contar con una banda de rodadura resistente y duradera
- Producir poco ruido
La medida
Cada vehículo tiene su medida adecuada de neumático, tanto en su diámetro como en su anchura.
- Si colocamos un diámetro inferior al recomendado, tendremos menos velocidad, pero puede obtenerse mayor potencia en las ruedas.
- Si ponemos un diámetro mayor al adecuado, la consecuencia es una mayor potencia en las ruedas y menor velocidad.
- Si instalamos un ancho mayor, lograremos mayor estabilidad y agarre, pero podemos perder potencia y velocidad al incrementar la superficie de rozamiento, hacer trabajar más la dirección y la transmisión y aumentar el consumo de combustible; además, hay mayores probabilidades de sufrir acuaplaning o hidroplaneo sobre pavimentos mojados.
- Si elegimos un ancho menor, tendremos el efecto contrario al descrito en el punto anterior.
Lo que debemos vigilar
El dibujo. Los surcos de las cubiertas son canales de evacuación que aportan seguridad en caso de circular sobre calzadas mojadas. Controlemos que la profundidad del dibujo no sea menor de 1,6 mm.
Observemos si hay desgastes irregulares y miremos también en la zona interior de la rueda. De ser así, acudamos a un taller con experiencia para saber si hay una alineación o presión inadecuadas, si puede paliarse con un cambio de posición de las ruedas o si es necesario cambiar los neumáticos. En ocasiones, también un mal estado de la suspensión puede provocar desgastes anormales en la banda de rodadura.
La presión. Debe ser la indicada por el fabricante en cada caso. Lo adecuado es vigilar que se mantiene en los parámetros adecuados cada 20.000 km o una vez al mes; para no olvidarlo, es bueno fijar un día, el 1, el 15…
Se debe verificar en frío, o sea, ir de casa directamente a la gasolinera. Si se hace en caliente, hay que añadir 0,3 bares a la presión recomendada por el fabricante.
Revisemos la presión siempre antes de salir de viaje y tengamos en cuenta que habrá que variarla según las recomendaciones de fábrica (ver el manual, las inscripciones en el lateral de las puertas, etc.) cuando llevemos más o menos peso.
Las válvulas también son importantes, comprobemos que se mantienen en buen estado.
Una presión por debajo de lo indicado…
- Altera la repuesta del vehículo ante imprevistos.
- Predispone la rueda a roturas.
- Incrementa el riesgo de que el neumático reviente.
- Aumenta la distancia de frenado.
- Eleva la resistencia a la rodadura, por lo que el motor trabaja más.
- Hace que se consuma más combustible.
- Acelera el desgaste del neumático, sobre todo en los laterales.
Una presión por encima de lo indicado…
- Incrementa la posibilidad de patinar.
- Aumenta la distancia de frenado.
- Reduce la capacidad para absorber las irregularidades del pavimento.
- Desgasta el neumático en la zona central.
- Eleva el riesgo de cortes e impactos por la tensión del neumático.
Normas elementales de seguridad
- No montemos en el mismo eje (delantero o trasero) neumáticos de distinta marca, dibujo, grosor, diámetro… y ni siquiera con distinto grado de desgaste.
- No rotemos los neumáticos en diagonal.
- Evitemos los golpes en los neumáticos al aparcar, procuremos no rozarlos ni golpearlos contra los bordillos porque eso puede ocasionar daños internos.
- Miremos periódicamente el estado de las llantas.
- No olvidemos la rueda de repuesto, hay que mantenerla en condiciones óptimas de rodadura, presión, etc.
- Los neumáticos, como cualquier goma, envejecen con el tiempo, el caucho se endurece y pierde elasticidad y adherencia al pavimento, así que, aunque no estén gastados, conviene sustituirlos cada, aproximadamente, cinco años.
Síntomas y diagnóstico
El desgaste de un neumático debe ser uniforme por toda la superficie en contacto con el pavimento. Si observamos…
- Desgaste en un lateral, puede deberse a una alienación incorrecta.
- Desgaste en el centro, puede deberse a un exceso de presión.
- Desgaste en ambos laterales, puede deberse a una presión baja.
- Desgaste irregular, puede deberse a una suspensión en mal estado.
- Cortes y roces en los costados, puede deberse, con toda probabilidad, a golpes contra el bordillo.
Neumáticos ecológicos
El Parlamento Europeo ha aprobado una directiva que obliga, a partir de 2012, a que todos los fabricantes de neumáticos incluyan una etiqueta informativa sobre el consumo de combustible, la adherencia en pavimentos mojados y el ruido que generan. Sería algo similar al adhesivo que ahora llevan los electrodomésticos sobre su eficiencia energética.
A partir de noviembre de 2010 los neumáticos de los turismos, los autobuses y los vehículos comerciales deberán cambiar para adecuarse a la nueva normativa, que no afectará a quienes ya estén circulando con neumáticos anteriores a la fecha.
Dado que los neumáticos influyen en el consumo de carburante, la seguridad y el medioambiente, la Unión haya decidido regularlos especialmente. Los tres parámetros que deberán reflejar las etiquetas son:
- El nivel de la resistencia a la rodadura, que está directamente relacionada con el consumo o de combustible. Habrá 7 niveles, desde el A hasta el G, siendo el A el más deseable, aunque, por el momento, es imposible de alcanzar con la actual tecnología.
- La etiqueta informará también de la capacidad de frenado sobre un pavimento mojado.
- Por último el nivel de ruido de los neumáticos se expresará con el dibujo de un altavoz y varias ondas, cuantas más peor, y el número de decibelios
Los neumáticos que no cumplan con estas normas, serán ilegales. La Unión aún no ha establecido un sistema de homologación para verificar que los fabricantes cumplen con los estándares exigidos, pero ya trabaja en el asunto.
Por otra parte, estos mínimos podrían dejar fuera de mercado a los fabricantes chinos, con precios muy bajos pero con menos garantías de seguridad. |