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Los coches diésel ahorran en combustible una media de 593 euros al año frente a los vehículos de gasolina, según se desprende del estudio realizado por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM) entre los tres vehículos más vendidos del mercado español el pasado año: el Renault Megane, el Citröen C4 y el Seat Ibiza.
El análisis comparativo muestra que para una distancia de 100.000 km o 5 años de vida, el menor consumo de la motorización diésel recorta en cerca de 3.000 euros el gasto en combustible, con un coste de 5.208 euros frente a los 8.174 euros que supone un vehículo de gasolina.
Menos emisiones de CO2
Asimismo, el estudio confirma cómo a igualdad de km recorridos, los diésel no solo consumen menos (casi dos litros menos por km), sino que emiten menos CO2, a pesar de que la combustión de los gasoil arroja más partículas contaminantes, entre otras sustancias. Así, mientras que por cada km recorrido las motorizaciones de gasolina emiten una media de 141 gramos de CO2, los diésel liberan 109; es decir, un 30 por ciento menos.
Son un 10 por ciento más caros
Con respecto al precio de adquisición de un vehículo diésel, el análisis de Ganvam muestra que los coches de gasoil son cerca de un 10 por ciento más caros que los de gasolina, lo que supone un desembolso de unos 1.500 euros más en su compra.
Las reparaciones cuestan más
También a la hora de poner a punto el vehículo, los diésel son algo más caros que los de gasolina, ya que sustituir un recambio o componente supone de media un sobrecoste de 25 euros al año en coches con motorización diésel.
Y el seguro también es más caro
Además, las pólizas a todo riesgo para asegurar un vehículo de gasoil se estiman también en unos 40 euros más al año.
Se compran más coches diésel
Sin embargo, estos tres sobrecostes no parecen disuadir a los usuarios, ya que el 71 por ciento de las matriculaciones son de vehículos diésel, frente al 29 por ciento de gasolina. La progresiva "dieselización" del parque de estos últimos años hace que el parque actual de turismos se distribuya ya a partes iguales entre ambas motorizaciones.
Pero ya no compensa
Con los datos sobre la mesa, desde Ganvam concluyen que la decisión de comprar un vehículo diésel o gasolina depende en principio de los kilómetros que se realicen a lo largo de su vida: cuantos más kilómetros anuales se recorran más compensará. Pero advierten que el kilometraje que hay que realizar para amortizar la compra se está incrementado considerablemente debido al continuo encarecimiento del precio de los combustibles. Y el problema es que "este alza no es algo coyuntural, sino que será una tendencia generalizada en los próximos años debido a la dependencia cada vez mayor de los combustibles fósiles”.
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