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EuroNCAP es un organismo europeo que se ocupa de medir la seguridad de los coches que se ponen a la venta. Su nombre corresponde a European New Car Assessment Programmme (“Programa Europeo de Evaluación de Automóviles Nuevos”) y, aunque es totalmente independiente, está apoyado por algunos gobiernos, la Comisión Europea, fabricantes y organizaciones de consumidores relacionadas con el sector del automóvil. Su objetivo es que las marcas no cumplan sólo con los mínimos impuestos por ley, sino que se esfuercen en mejorar los estándares de seguridad y minimizar los riesgos.
Conseguir las cinco estrellas que otorga EuroNCAP es, desde hace unos años, el objetivo de las marcas de automóviles. Obviamente, eso supone un plus que puede atraer compradores hacia un modelo u otro. Es decir, la seguridad se ha convertido en un elemento más del márquetin.
Coches de cinco estrellas En sus comienzos (1996), el Programa de Seguridad fue tildado de demasiado exigente. El Volvo S40 fue el primer vehículo que consiguió cuatro estrellas en 1997, y antes del 2001 nadie logró las cinco; ese año el agraciado fue el Renault Laguna.
Sin embargo, llegó un momento en que las estrellas se ganaban no vamos a decir como churros, pero sí con cierta facilidad. Al parecer, los fabricantes, conocedores de las pruebas a las que se sometían los nuevos vehículos, se preocupaban exclusivamente de sacar una buena puntuación en esos tests y se olvidaban de otros tipos de colisiones o accidentes posibles. Por ejemplo, sabían que a los compradores les preocupaba la integridad de los ocupantes en caso de accidente, pero no eran tan exigentes con el daño que pudiera causar su vehículo a los peatones, así que ¿para qué realizar costosas investigaciones que no les iban a proporcionar más ventas?
El organismo europeo, consciente de este problema, ha revisado sus criterios y ha pasado a ser más exigente y realizar valoraciones globales antes de conceder sus preciadas estrellas.
¿Qué miden los tests de seguridad? 1. La protección de los adultos que viajan en el vehículo 2. La protección de los niños que viajan en el vehículo 3. La protección de los peatones que puedan resultar atropellados por dicho vehículo 4. Los elementos de seguridad activa que incorpore el vehículo (por ejemplo, el control de estabilidad)
¿Cómo se consiguen las cinco estrellas? Para que un vehículo pueda obtener las cinco estrellas debe sacar una puntuación mínima del 70% en los cuatro apartados citados. El primero, la protección de adultos, puntúa el 50%; los niños 20%; peatones, 20% ; y elementos de asistencia al conductor, 10%.
El latigazo cervical La protección a los ocupantes adultos se mide con tests de choque frontal, posterior y lateral. Se valoran distintas zonas físicas en el impacto y, sobre todo, el llamado “latigazo cervical”, que es la lesión en el cuello por una flexión y extensión brusca y excesiva producida por un choque frontal o posterior.
http://www.euroncap.com/Player.aspx?nk=87484efa-776e-4307-a169-19c9186f3610&t=1&sel=d86308c0-36b9-45c5-bffd-9b9b25957d41&media=flash
En estos vídeos puede apreciarse la importancia de que el reposacabezas esté a la altura adecuada, no en el cuello.
La protección para ocupantes adultos Dibujos similares a estos muestran una valoración de la protección del adulto en caso de impacto. La escala de protección se puede traducir como: muy bien, bien, normal, poca y muy poca.
Durante las pruebas que realiza el EuroNCAP, el choque frontal se realiza impactando contra una barrera deformable a 64 km/h. Esto simula el tipo de colisión más habitual en la vida real: contra otro vehículo o contra una barra quitamiedos.
El choque lateral se realiza contra la puerta del conductor a 50 km/h. EuroNCAP ha detectado bastante buena protección con los nuevos airbags laterales.
El impacto contra un árbol o un poste se lleva a cabo a 29 km/h y se tiene en cuenta que cuando el objeto es más estrecho hay mayor probabilidad de que penetre en el habitáculo del coche.
A mejorar En general, el EuroNCAP recomienda la mejora del airbag frontal, que en algunos modelos no mantiene la cabeza del conductor y el copiloto en una posición adecuada.
También aconseja perfeccionar los pretensores de los cinturones de seguridad, ya que una retención inadecuada puede transmitir fuerzas al pasajero que originen graves lesiones en el tórax.
La mayoría de los vehículos son incapaces de evitar lesiones en las rodillas a los ocupantes delanteros. Esto es especialmente dañino, puesto que el impacto se transmite a los muslos y las articulaciones de las piernas con la pelvis.
Tampoco obtienen buena nota en la protección de los pies del conductor.
La protección para los niños EuroNCAP pide a los fabricantes que proporcionen en los vehículos las fijaciones adecuadas para las sillitas infantiles. El sistema ISOFIX, que algunas marcas llevan años incorporando de serie, ha demostrado ser el más eficaz para reducir las fuerzas indeseadas que se producen en un impacto.
Por supuesto, los padres deben ocuparse de: 1. Comprar los elementos de retención (cucos, sillas y elevadores) idóneos para la estatura y peso de sus hijos. 2. Renovarlos conforme los niños crecen. 3. Vigilar que en las etiquetas indique que están debidamente homologados. 4. Instalarlos correctamente, bien fijados a la estructura del coche o, en su defecto, sujetarlos con el cinturón de seguridad según indique el fabricante. 5. No permitir que los niños circulen ni siquiera un momento sin el cinturón de su sistema de seguridad debidamente abrochado.
La protección para los peatones Los daños a un peatón son muy difíciles de medir en laboratorio porque los dummies, esos muñecos que soportan los impactos sin rechistar una y otra vez, no pueden caminar como una persona ni se comportan igual que un humano tras el primer golpe.
El EuroNCAP recomienda a los fabricantes que mejoren la seguridad de los peatones eliminando bordes afilados y estructuras rígidas y mejorando los diseños de manera que la fuerza de los impactos se disperse causando el menor daño posible. La idea es que los capós y parachoques sean una especie de “envoltorio”, a modo de casco, y que la parte indeformable del vehículo quede por debajo.
Los elementos de seguridad que ayudan al conductor Hasta ahora, EuroNCAP no valoraba los dispositivos de asistencia para una conducción más segura. Las evidencias de que el Control Electrónico de Estabilidad (ESC) evita accidentes y reduce la gravedad en caso de que se produzcan, ha llevado al organismo de seguridad a incluirlo en los criterios de valoración, y solicita a los fabricantes que lo incluyan en todos sus vehículos. No obstante, las distintas legislaciones, economías, gamas de coches, etc. aún no lo han hecho posible.
Con el fin de incentivar que el ESC venga de serie, EuroNCAP lo puntúa ahora en sus tests, pero para ello exige que el 85 % de los coches del modelo analizado lo incluyan como equipamiento estándar, en 2010 lo exigirá al 90%, hasta llegar al 100% en 2012.
El ESC detecta la desviación de la trayectoria del vehículo con respecto a la dirección que el conductor desea llevar. En caso de velocidad inadecuada en una curva, maniobras bruscas o superficies resbaladizas, el sistema frena ligeramente cada rueda por separado, y así consigue la trayectoria deseada sin que el conductor tenga que hacer nada.
Además, EuroNCAP, consciente de que un buen número de accidentes están causados por la velocidad inadecuada, premia en sus valoraciones la inclusión de limitadores de velocidad ajustables y también de los que simplemente avisan al conductor del exceso.
El cinturón de seguridad es el mejor salvavidas EuroNCAP hace hincapié en que el elemento fundamental de seguridad para los ocupantes de vehículos es el cinturón de seguridad. Por eso insta a los fabricantes a que sigan perfeccionándolo y a los responsables de educación vial a que promuevan su uso y difundan su absoluta necesidad.
El último test EuroNCAP examina unos 30 nuevos vehículos cada año.
En su web http://www.euroncap.com usted puede introducir la marca y modelo de su coche y ver la valoración que tiene. |