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El incremento del IVA al 18% y el fin del plan 2000E de ayudas directas a la compra de coches han provocado una caída de ventas en el sector de un 24% con respecto a 2009, y es el peor julio desde el año 1995.
Así las cosas, representantes del sector del automóvil han solicitado de nuevo las ayudas y una reunión con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, que tendrá lugar en septiembre. Sin embargo, el gobierno ya ha advertido que no está por la labor de renovar ninguna subvención, y argumenta que en Europa tampoco se ha hecho así, pese a que ocurrió lo mismo: un desplome de ventas al finalizar las ayudas.
En España se suma que los dos puntos de incremento del IVA encarecen la compra de un vehículo unos 450 euros de media.
El sector, que venía registrando subidas constantes durante 10 meses consecutivos, ya se esperaba este descalabro tras el aumento artificial, atribuido a la incentivación de los 2000 euros y al que muchos habían decidido adelantar su compra para sortear la subida del IVA.
Galicia sí atiende al sector
La Xunta, por el contrario, ha puesto en marcha el plan ReMóvete, con una dotación de seis millones de euros. Su anterior plan tuvo tan buena acogida que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, decidió ampliar la aportación inicial hasta cuatro veces. Eso ha hecho que ahora renueve la subvención, reconociendo que es un sector importantísimo, que produce el 14% del PIB regional y da trabajo a 14.000 personas.
Malos pronósticos
En cuanto a las ventas, los peores datos son los que se refieren a particulares, que representen el 75% de los compradores, con una caída del 46%. Las empresas y el mercado de alquiler no han sufrido tanto. Sin embargo, las visitas a los concesionarios están bajo mínimos. Si bien es asumido que no se pueden mantener indefinidamente las ayudas al sector y que la subida del IVA no es tanto real (ya que muchas marcas la han asumido) como psicológica, se critica el momento de crisis elegido para subir los impuestos.
Ganvam, la asociación de fabricantes de automóviles, vaticina una mayor caída de ventas durante la segunda mitad de año, lo que llevaría a la pérdida de hasta 10.000 empleos.
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