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El área de estudios de Mutua Madrileña ha llevado a cabo una investigación sobre los efectos de la lluvia en el número de accidentes ocurridos en las carreteras durante los últimos tres años. El estudio ha sido dirigido por Jesús Vegas Asensio, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.
En 2008, el número de colisiones ocurridas los días de lluvia aumentó un 15,1%, lo que demuestra que es fundamental extremar las precauciones al volante cuando hay agua en la vía.
Los camiones se accidentan menos
Frente a la elevada cifra de los turismos, el número de accidentes en los que hay un camión involucrado se eleva sólo un 8%, bien porque sus vehículos son menos vulnerables a la acción del agua, transitan menos por ciudades donde se incrementan los atascos en esos días o porque son conductores profesionales.
Por el contrario, las motocicletas involucradas en accidentes son menos que los días no lluviosos, disminuyen casi un 20%. De lo que la Mutua deduce que es porque se quedan en el garaje, no porque conduzcan mejor.
Los días de lluvia aumenta hasta el 15% el número de colisiones en las carreteras
Por edades
Los conductores mayores de 60 años parecen más expuestos a sufrir un accidente con lluvia, ya que el estudio refleja un aumento de la siniestralidad del 52%. En los conductores de entre 30 y 60 años el aumento es del 20%, mientras que los menos afectados por la lluvia en la carretera son los jóvenes menores de 30 años: las colisiones aumentan un 10%.
Consejos de expertos
Mutua tiene más del 40% del parque automovilístico madrileño asegurado, por lo que sus datos sobre el impacto de la lluvia en la seguridad en carretera deben ser muy tenidos en cuenta. Los siniestros más habituales con el pavimento mojado son el alcance trasero, la salida de la calzada en curva y los ocasionados por falta de visibilidad. De ahí que sus consejos para evitar accidentes sean:
- Incrementar la distancia de seguridad por lo menos al doble.
- Poner luz de corto alcance, no llevar empañados los cristales y utilizar limpiaparabrisas en buen estado
- Llevar los neumáticos bien equilibrados, con la presión adecuada y el dibujo con profundidad para evacuar el agua.
- Moderar la velocidad y adecuarla al estado de la calzada, especialmente en las curvas, ya que la adherencia puede ser muy baja.
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